BENDICIÓN

“El SEÑOR te bendiga y te guarde; el SEÑOR te mire con agrado y te extienda su amor; el SEÑOR te muestre su favor y te conceda la paz” (Números 6:24-26)

Muy temprano, mientras leía la Biblia, estas palabras me impresionaron. Fueron una fuerza motivadora que sacudió mi fragilidad humana. No esperé mucho y salí en busca de mis hijos, los reuní cerca de sus camas y les repetí con convicción: “El SEÑOR te bendiga y te guarde; el SEÑOR te mire con agrado y te extienda su amor; el SEÑOR te muestre su favor y te conceda la paz”. Los abracé y oramos pidiendo una vez más la bendición de Dios. Mientras salía de la habitación, uno de mis hijos con un brillo especial en sus ojos me levantó el pulgar en señal de victoria y sacudió su cabeza en forma afirmativa. La bendición sacerdotal había surgido efecto una vez más.

“Este pasaje hermoso ha recibido el nombre de bendición sacerdotal, o bendición aarónica”,[1]y aunque no hay un indicio del momento exacto en que le sacerdote debía utilizar estas palabras, lo seguro es que los sacerdotes tenían que bendecir solemnemente al pueblo en el nombre del Señor, comúnmente “para la despedida del pueblo, al final del servicio diario”.[2] Esta bendición era la principal entre otras y en síntesis llevaba el deseo de colocar al pueblo en un estado de seguridad en Dios porque “estar bajo la omnipotente protección de Dios nuestro Salvador; disfrutar su favor como la sonrisa de un Padre amante o como los tibios rayos del sol; mientras que Él perdona misericordiosamente nuestros pecados, suple nuestras necesidades, consuela el corazón y nos prepara por su gracia para la gloria eterna; estas cosas forman la sustancia de esta bendición y la suma total de todas las bendiciones”.[3] Una iglesia que no descansa segura en las manos de su Señor, será fácilmente desviado del camino correcto. Una iglesia que no es bendecida, está lista a negar su fe.

Todos nosotros deberíamos buscar la bendición de Dios, única vía segura para vivir en paz y en prosperidad. Sin embargo existen algunos detalles que no se pueden pasar por alto. Por ejemplo, “la repetición del nombre ‘Jehová’ tres veces, expresa el gran misterio de la Divinidad: tres personas, más un solo Dios. Las expresiones en las cláusulas distintas corresponden a los tres oficios: del Padre, de ‘bendecir y guardarnos’; del Hijo, de mostrarnos la gracia; y del Espíritu Santo de ‘darnos paz’”.[4]Toda la divinidad trabajando en la bendición del ser humano, todo el Poder en favor del frágil ser humano, o cómo lo explicaba David en su salmo: “A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del SEÑOR, creador del cielo y de la tierra”.[5] Con razón esta bendición te hace sentir poderoso, porque es el Creador Soberano del universo quién te bendice.

Asimismo, si prestamos atención a los versículos que anteceden a la bendición aarónica, entraremos en cuenta que las recomendaciones giran en torno a la limpieza, porque “después de tratar de varias causas de contaminación y cómo responder para mantener la santidad del pueblo de Dios, encontramos esta bendición lindísima. Subraya la verdad de que sólo un pueblo santo puede gozar de las bendiciones de Dios, pero cuando el pueblo se mantiene limpio de contaminación, Jehovah se deleita en poner su nombre sobre ellos y bendecirlos”.[6] Es decir, la bendición no solo proviene del Dios Todopoderoso, sino también del Dios Santo, que ama al pecador pero que no pasa por alto el más mínimo pecado.

Mi amigo (a), no salgas de tu hogar sin la certeza de haber recibido la bendición de Dios. En ella hay seguridad, vida que agrada a Dios y prosperidad. Seguridad, porque la bendición viene de Dios Todopoderoso; vida que grada a Dios, porque la bendición va en relación a la limpieza de la vida; y prosperidad, porque ser bendecido por Dios es entrar en un “valle fértil y listo para la cosecha”. Que estas palabras: “El SEÑOR te bendiga y te guarde; el SEÑOR te mire con agrado y te extienda su amor; el SEÑOR te muestre su favor y te conceda la paz”, se repitan cada día en tu vida y que tus “pulgares” se levanten al cielo en señal de victoria.

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

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[1] Gillis, C. (1991). El Antiguo Testamento: Un Comentario sobre su historia y literatura, Tomos I-V (Nm 6.22–27). El Paso, TX: Casa Bautista De Publicaciones.

[2] Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2003). Comentario exegético y explicativo de la Biblia – tomo 1: El Antiguo Testamento (126). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.

[3] Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo (134). Miami: Editorial Unilit.

[4] Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2003). Comentario exegético y explicativo de la Biblia – tomo 1: El Antiguo Testamento (126). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.

[5] Salmos 121:1,2 NVI

[6] Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-). Comentario bı́blico mundo hispano Levitico, Numeros, y Deuteronomio (1. ed.) (181). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

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Un comentario el “BENDICIÓN

  1. Javier Caceres dice:

    Muy bueno Joe, que la bendición este contigo también. Un abrazo.

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