DOBLE PORCIÓN

“Al cruzar, Elías le preguntó a Eliseo: —¿Qué quieres que haga por ti antes de que me separen de tu lado? —Te pido que sea yo el heredero de tu espíritu por partida doble —respondió Eliseo” (2 Reyes 2:9 NVI)

PACO-ENCUENTROS-eliseo-y-eliasMientras le daba una mirada a las noticias de hoy, una me llamó la atención. En ella anunciaban la llegada de cierta cantante a cierto país, y resaltaba los pedidos excéntricos de la artista, que debían estar listos para su llegada. Entre muchas otras cosas exigió panchos de tofu, garbanzos, cuatro limones en rodajas y sorbetes de 26 centímetros de largo, una heladera eléctrica, una licuadora, chocolate caliente sin azúcar, una caja para platos sucios, un vaporizador pequeño de leche, vino blanco Chardonnay y tinto Sirah, Malbec y Cabernet de buena calidad, botellas de vodka, tequila y whisky, 12 packs de cerveza Stella Artois y destapador de botellas. A propósito de esos raros pedidos, la noticia traía a colación otros pedidos paradójicos de otros artistas, por ejemplo uno de ellos, en su lista hizo hincapié en el mobiliario: un espejo de cuerpo entero, velas y lámparas de pie. En cuanto a “cátering” y utensilios no podían faltar mantequilla de maní, galletitas, mucha fruta y tupperware. Otro, además especifica cada elemento del amoblado de las distintas secciones de su camarín, y en su última visita añadió 18 rosas rojas y 18 rosas blancas, además de una zona para hacer gimnasia y recibir masajes. No contento con eso, solicitó lino negro para cubrir las mesas de comida, servilletas de lino blancas, una tetera, seis vasos de trago largo y veinte vasos descartables de 500 ml de plástico duro. Y si todo esto es raro, otra artista, antes de aceptar una gira se  cerciora que su pedido sea cumplido hasta el más mínimo detalle. Entre sus pedidos figura 20 líneas de teléfonos satelitales para usar en el back del escenario, también le interesa el aspecto de su camarín, y en ella incluye, rosas y lirios cortados de modo que midan 6 pulgadas exactamente, y ¡pobre de aquel que se pase un milímetro!

Realmente, esos pedidos son estrambóticos y asombrosos, pero a pesar de ello, lo consiguen y disfrutan sus pedidos. Sin embargo, muchos otros humanos simples, y en ese grupo nos incluimos, tenemos pedidos y deseos, que si bien es cierto, no son tan descabellados como las listas de arriba, son muy parecidos. Los pedidos más comunes son: mejor sueldo, éxito, una buena casa, el auto del año, una holgada cuenta bancaria, el amor de la vida, unas buenas vacaciones o quizás una comida en un buen restaurant. Sin embargo, quizás ni se nos pasó por la cabeza, pedir una doble porción del Espíritu Santo. Solamente, la gente extraña para el mundo, pero honorable para el cielo, pueden pedir la presencia del Espíritu Santo en su vida. Con razón el profeta Elías, y también su par Eliseo, son parte de ese grupo de personas, extrañas para la gente, que pueden pedir el poder del cielo y con un golpe de su manto partir el caudal de un río para pasar al otro lado.

La historia bíblica cuenta que habiendo cruzado Elías y Eliseo el río Jordán, el primero declaró a Eliseo: “Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti”. Él pidió: “que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí”. “Por fin Eliseo supo la razón por la cual no lo dejaba solo. Lo que quería no era sobrepasar a Elías en sus hazañas milagrosas, sino recibir una doble porción de su fe como sucesor legítimo así como bajo la ley hebrea, el primogénito pedía su herencia al padre”.[1] Esto significaba “que Eliseo estaba dispuesto a seguir a Jehová a toda costa sin tomar en cuenta el precio que tendría que pagar por ser doblemente responsable (“cosa difícil has pedido” v. 10). Elías entonces le propuso una condición: “si me vieres cuando fuere quitado de ti (v. 10), entonces sabrás que Dios te ha escogido”.[2]

Henry y Lacueva, comentan en referencia al pedido de “doble porción del Espíritu”, que “Eliseo aprovecha la buena oportunidad que se le presenta para enriquecerse con los mejores tesoros, y le pide «una doble porción de su espíritu». No pide riquezas, ni honores, ni comodidades, sino ser equipado para servir a Dios y a su generación. Pide: (A) «espíritu»; no porque estuviese en poder de Elías conferir los dones y las gracias espirituales que él tenía (por eso no dice: «Dame el Espíritu», pues sabía muy bien que era don de Dios), sino como pidiéndole que interceda delante de Dios a tal fin: «Te ruego que vengan sobre mí». (B) Su espíritu (el de Elías), pues iba a ser profeta en lugar de él, para continuar su obra, y hacer las veces de padre con los hijos de los profetas y salir al paso de sus enemigos, pues le iban a salir al encuentro las mismas dificultades que a ellos. (C) «Una doble porción de su espíritu»; no quiere decir el doble de lo que Elías tenía, sino el doble de lo que tenían los demás profetas; algo así como la porción del primogénito (Dt. 21:17), que se había criado bajo la tutela de Elías y había de sucederle en el ministerio”.[3]

Muchas veces me detengo para indagar dentro de mí, y ver mis más caros anhelos. En esa acción, descubro que en mi lista de pedidos, los primeros lugares lo ocupan cosas materiales, deseos perecederos y bendiciones que se puedan tocar, y tristemente descubro también, que en los últimos lugares se ubican las bendiciones eternas, imperecederas y perfectas. Pienso en todo y deseo muchas cosas, y me olvido de la parte más importante, pedir una doble porción del Espíritu Santo. ¿Y qué hay de ti mi amigo?, ¿qué hay en tu lista de deseos? Este momento te invito a cambiar toda tu lista, yo ya lo estoy haciendo, estoy colocando en los primeros lugares los verdaderos y mejores tesoros, los que nos lleven al cielo, los que salven a nuestras familias. Mi pedido ha salido como un gemido de un cuerpo moribundo: “Señor dame de tu Espíritu, pero no lo deseo poco, lo deseo en abundancia”.

Mi amigo (a), unámonos al grupo de los extraños para el mundo, pero herederos de los cielos que piden el poder del cielo. Sigamos los pasos de Elías y Eliseo, porque ese camino nos llevará al encuentro del Dador de esas riquezas eternas, porque los deseos de este mundo son tan pasajeros porque “la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar”.[4] Más bien pidamos y clamemos como el rey David: “No me alejes de tu presencia ni me quites tu santo Espíritu”.[5]

Pr. Joe Saavedra

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[1] Brian M. Teachout, Estudios Bíblicos ELA: La Ruina de un Reino (1ra y 2da Reyes) (Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C.,I 1996), 97.

[2] Ibid.

[3]Matthew Henry and Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 396.

[4]  Mateo 6:19-20 NVI

[5] Salmos 51:11 NV

HOMBRE PRECAVIDO

Más tarde, el profeta se presentó ante el rey de Israel y le dijo: «No se duerma usted en sus laureles; trace un buen plan, porque el año entrante el rey de Siria volverá a atacar».” (1 Reyes 20:22 NVI)

Imagen4El rey Acab estaba prácticamente perdido, no tenía los medios ni la fuerza para hacer frente a su enemigo Ben Adad, rey de Siria, que había reunido “a todo su ejército y, acompañado por treinta y dos reyes con sus caballos y carros de combate, salió a hacerle guerra a Samaria, y la sitió”.[1] Sin embargo Jehová, por amor a su pueblo, intervino una vez más y el pequeño ejército de soldados novatos, prevaleció contra las huestes sirias. Mientras Acab pasaba revista a su disminuido ejército vencedor, se le acercó un profeta y le dio un consejo que podría evitarle lamentos posteriores, y considero que ese consejo puede, a nosotros también, evitarnos complicaciones en nuestras actividades diarias. El consejo fue: “No se duerma usted en sus laureles; trace un buen plan, porque el año entrante el rey de Siria volverá a atacar”, es decir, “ahora ganaste, pero enseguida vienen más batallas, entonces tome todas las precauciones necesarias”, “sé precavido”, “adelántese a los acontecimientos”.

El término “precaución”, según el Diccionario General de la Lengua Española, es el “cuidado y reserva de una persona al hablar o actuar para prevenir un daño o un peligro, o sigilo con el que procede para evitar que sea advertida su presencia”,[2] y sus sinónimos pueden ser “prevención, cautela, reserva, cuidado, tiento, medida, caución, disposición, providencia, circunspección, escama, aviso”.[3] Con razón un proverbio chino dice: “Excava el pozo antes de que tengas sed”. Porque un hombre precavido se anticipa a las dificultades que vienen más adelante, y tomando el material de sus victorias, construye una fortaleza que defienda su vida de seguras derrotas.

Dios nos llama a tomar precaución sobre cada aspecto de nuestra vida, en la salud, en la temperancia y en las actividades que realizamos, por lo mismo, el libro “Consejos para la Salud” dice: “Hay una gran obra que se debe realizar para la humanidad doliente en aliviar sus sufrimientos por medio del uso de los agentes naturales que Dios ha provisto, y en enseñarles cómo prevenir la enfermedad por medio del control del apetito y de las pasiones. Hay que enseñar a la gente que la transgresión de las leyes de la naturaleza es transgresión de las leyes de Dios”.[4]

Además, la precaución también es necesaria en nuestros deberes cristianos, y más aún, en la lucha contra las tentaciones y el pecado. Recordemos estas palabras: “Tiempos peligrosos están delante de nosotros. Cada uno de los que tienen conocimiento de la verdad deberá despertarse y entregarse en cuerpo, alma y mente, bajo la disciplina de Dios. El enemigo nos persigue; debemos estar bien despiertos y prevenidos contra él; debemos revestir la armadura completa de Dios; debemos seguir las direcciones que nos han sido dadas por el espíritu de profecía. Debemos amar la verdad presente y obedecerla. Esto nos preservará de aceptar los graves errores del tiempo presente”.[5]

Mi amigo (a), el consejo está dado, “no te duermas en tus laureles”, “no te adormezca con tus victorias pasadas”, reacciona y toma precauciones para cada momento y espacio de tu vida. Es mejor trazar un plan antes de la guerra, que en medio de ella no saber qué hacer, por eso Séneca decía: “Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto”.

Hoy podemos iniciar nuestro plan de contingencia, y estar preparados para los momentos de dificultad y tentaciones, recuerda que “el hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha”.[6]

Pr. Joe Saavedra

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[1]  1 Reyes 20:1 NVI

[2] Diccionario General de la Lengua Española Vox, ed. Núria Lucena Cayuela (Barcelona: VOX, 1997).

[3] Eladio Pascual Foronda, Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos: de la Lengua Española (Barcelona: VOX, 2007), 608.

[4] Consejos sobre la salud e instrucciones para los obreros médicos misioneros, pág. 201

[5] Testimonios Salectos, T. 5, págs. 122,123

[6] Proverbios 10:5 NVI

TODO LO ARRUINA

“Pesada es la piedra, pesada es la arena, pero más pesada es la ira del necio” (Proverbios 27:3 NVI)

571832Cuando en Sudáfrica se preguntaba por Oscar Pistorius[1], todos sonreían orgullosos, pues era el ícono de la superación, y lo veneraban por vencer a la adversidad para competir al máximo nivel con atletas sin discapacidad. El mundo también se rindió ante el “Blade Runner”, apodo con el cual se le conoce, y más aun cuando el sábado 4 de agosto, Oscar Pistorius hizo historia en las olimpiadas Londres 2012 al haberse logrado clasificar para las semifinales de los 400 metros. Personalmente, el año pasado, escribí dos reflexiones tomando su historia, porque lo que logró era realmente excepcional. Sin embargo, hoy está a punto de ser acusado de asesinato y puede ser condenado a cadena perpetua. Su historia ha cambiado dramáticamente, de estrella de comerciales, ícono de deportivo y ejemplo de superación, el atleta paraolímpico vive estos días detenido en una comisaría de Pretoria, acusado del asesinato de su novia, la modelo Reeva Steenkamp. Hasta, hace unos pocos días atrás lo tenía todo, hoy no le queda nada, inclusive todas las empresas que lo auspiciaban han quitado su nombre de todos los comerciales en el que aparecía.

El jueves pasado la policía allanó su residencia y encontró a Oscar tratando de reanimar a su novia, en medio de un charco de sangre. “City Press”, rotativo sudafricano, informó que el cadáver de Steenkamp presentaba graves heridas en la cabeza, aunque hasta el momento, la policía ha informado que la mujer solo tenía heridas de bala, específicamente cuatro disparos, en la cabeza, pecho, pelvis y una mano. Todos se preguntan, ¿qué pasó con Oscar?, quizás ni él mismo sepa la respuesta, porque lo más seguro es que perdió la noción de todo, cuando la ira controló sus acciones.

La ira o rabia “es una emoción que se expresa con el resentimiento, furia o irritabilidad. Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardíaco, presión sanguínea y niveles de adrenalina y noradrenalina. Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño percibidos. La ira se vuelve el sentimiento predominante en el comportamiento, cognitivamente, y fisiológicamente cuando una persona hace la decisión consciente de tomar acción para detener inmediatamente el comportamiento amenazante de otra fuerza externa. La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales”.[2]

Los psicólogos, reconocen tres tipos de “ira”: La primera forma es llamada “ira precipitada y repentina”,  que está conectada al impulso de auto-preservación. Es compartida por humanos y animales y ocurre cuando están atormentados o atrapados. El segundo tipo de ira es llamada “ira estable e intencionada” y es una reacción a una percepción de daño o trato injusto por otros de manera malintencionada.[3] La tercera,  la llamo “ira incontrolable”, otros la denominan “recurrente”, porque está relacionado a rasgos negativos del carácter, específicamente la falta de dominio propio, y por supuesto, en el plano cristiano, esto sucede en un total alejamiento de Dios. En otras palabras, las dos primeras clases de “ira”, son “episódicas” o consecuencia de las circunstancias, hasta cierto punto, podrían ser naturales; sin embargo el  tercer tipo de ira, y tomando como base Las Escrituras, tienen que ver con una vida donde la naturaleza pecaminosa controla todo, y se manifiesta en una constante  irritabilidad, resentimiento y actitudes de mala educación. 571834

Las consecuencias más desastrosas, los homicidios o daños corporales irreparables, normalmente se producen cuando un ser humano está cargado del tercer tipo de ira, y “son pecaminosas porque casi siempre se producen, precisamente, por la falta de dominio propio. Después del cuidado que debemos tener en cuanto a cómo comienza nuestra ira, lo próximo será controlar también su duración (“No se ponga el sol sobre vuestro enojo”). Dios dice: “No guardaré para siempre el enojo” (Jer. 3:12). Eso deben imitarlo sus hijos. También es importante la forma en que se expresa la ira. El apóstol Pablo aconsejaba: “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia” (Ef. 4:31; Col. 3:8)”,[4] y todo esto, porque una persona airada, sin dominio propio y lejos del amor de Dios, puede cometer cualquier cosa, no va a reconocer caras, ni escuchar súplicas, ni mucho menos medir las consecuencias de sus actos. Quizás Oscar Pistorius, pudo controlar su cuerpo y los cronómetros en las carreras que participó, pero no pudo controlar su propia ira, cuando reaccionó era demasiado tarde, ahora ni todas lágrimas le devolverán todo lo que ha perdido. Oscar venció a la adversidad, pero no pudo vencer su ira.

Mi amigo (a), la Palabra de Dios dice, “el que tarda en airarse tiene mucho entendimiento, pero el de espíritu apresurado hace resaltar la insensatez”,[5]y en medio de la insensatez, se cometen actos repudiables y sin marcha atrás. Esta mañana supliquemos al Señor que tome el control de nuestra vida, que nos dé el don del dominio propio, que nos lleve por caminos de paz y sensatez. No malogres tu vida por un momento de debilidad, no cometas actos que nunca podrás borrar, no te adormezcas en medio de impulsos iracundos, recuerda que hemos sido llamados para vencer todo rasgo pecaminoso, porque todo lo podemos en Cristo que nos da la fuerza.

Pr. Joe Saavedra

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[1] Oscar Leonard Carl Pistorius (n. Sandton, 22 de noviembre de 1986), más conocido como Oscar Pistorius, es un atleta sudafricano. Pistorius posee las marcas mundiales en las pruebas de 100, 200 y 400 metros lisos para atletas que han sufrido una doble amputación (a los once meses de edad, le amputaron las piernas, por no tener peroné).1 Para correr utiliza prótesis transtibiales construidas en fibra de carbono. Aunque estas piernas artificiales le permiten a Pistorius competir, su uso ha generado protestas de que le dan una ventaja injusta sobre otros corredores. Registra 46,34 segundos en 400 metros, o la máxima velocidad en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004.

[3] Ibid.

[4] Alfonso Lockward, Nuevo Diccionario De La Biblia (Miami: Editorial Unilit, 2003), 516-17.

[5] Proverbios 14:29 RVA

UN MAL CONSEJO

“Pero el rey les respondió con brusquedad: rechazó el consejo que le habían dado los ancianos, y siguió más bien el de los jóvenes. Les dijo: «Si mi padre les impuso un yugo pesado, ¡yo les aumentaré la carga! Si él los castigaba a ustedes con una vara, ¡yo lo haré con un látigo!»”(1 Reyes 12:13-14 NVI)

padre_e_hijo-021El rey Roboán, hijo de Salomón, hijo de David, perdió casi todo su reino por no escuchar un consejo oportuno, por despreciar el consejo sabio de ancianos con experiencia. La historia bíblica cuenta que toda la asamblea de Israel se pusieron delante de él  y le dijeron: “—Su padre nos impuso un yugo pesado. Alívienos usted ahora el duro trabajo y el pesado yugo que él nos echó encima; así serviremos a Su Majestad”.[1] El joven rey pidió tiempo y recurrió al consejo de los ancianos que habían servido en el trono de su padre, y ellos le respondieron así: “—Si Su Majestad se pone hoy al servicio de este pueblo —respondieron ellos—, y condesciende con ellos y les responde con amabilidad, ellos le servirán para siempre”.[2] Sin embargo, Roboán rechazó los consejos de los ancianos, y se inclinó por las sugerencias de noveles príncipes, y a eso le sumó despreció y arrogancia. El resultado de sus decisiones, fue calamitoso, porque algunas semanas después, el rey “envió a Adonirán para que supervisara el trabajo forzado, pero todos los israelitas lo mataron a pedradas. ¡A duras penas logró el rey subir a su carro y escapar a Jerusalén! Desde entonces Israel ha estado en rebelión contra la familia de David”.[3] Casi lo pierde todo, a no ser que la tribu de Judá se quedó con él por amor a su padre Salomón y su abuelo David.

Roboán no actuó así inocentemente, porque él sabía de la autoridad que la experiencia daba a los ancianos. En su tiempo “al hombre viejo se le debía honor (Lv. 19:32, Lam. 5:12), tanto era así que estaba establecido que si un joven quería hablar, debía esperar hasta que terminara de hablar el hombre viejo. Por eso Job tuvo que esperar que terminaran de hablar sus tres amigos para luego hablar él. La razón era que sus tres amigos eran más viejos que él (Job 32:4). Los hombres viejos eran los consejeros ideales. El rechazo del consejo de los ancianos y la aceptación del consejo de los jóvenes, podía llevar al fracaso a un gobernante… El valor de sus consejos era muy bien reconocido, a tal punto que la ausencia del consejo de los ancianos era un indicador de que el fin de la sociedad estaba cerca (Ez. 7:26)”.[4]

Que gran enseña podemos recibir este día, la de consultar con las personas de más experiencia y valorar las enseñanzas que nos brindan. No hay peor desacierto para un joven que despreciar el consejo de una persona mayor, que enseña en base a las experiencias que ha vivido. Recorrer la vida, es someterse a diferentes pruebas y obstáculos, y éstos son más difíciles en los primeros años de existencia, es decir, la juventud anda en desventaja frente a las tentaciones, dificultades y decisiones que debe tomar, porque les falta experiencia, privilegio de los que más vivieron. Por eso Moisés escribió: “Ponte de pie en presencia de los mayores. Respeta a los ancianos. Teme a tu Dios. Yo soy el SEÑOR”.[5]

Mi amigo (a), un buen consejo te puede librar de muchas dificultades, y los buenos consejos están en los labios de personas sabias, es decir, que más vivieron. Tú puedes encontrar esas personas sabias en tus padres, en tus líderes de iglesia y en amigos cristianos con experiencia, que sabes que te aprecian y aprecian a tu familia. Nunca tomes una decisión en base a lo que conoces o lo que sabes, y peor en base al consejo de personas sin experiencia, que quizás están más confundidos que tú, por eso Jesús dijo: “¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?”.[6]

Entonces, ¿quieres librarte de caer en los huecos de la vida?, ¡claro que sí!, por eso busca un buen consejo, sujétate en la experiencia de personas que vivieron más que tú, que teman a Dios, porque que tienen muchas salidas que tú no conoces.

Pr. Joe Saavedra

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[1] 1 Reyes 12:4 NVI

[2] 1 Reyes 12:7 NVI

[3]  1 Reyes 12:18-19 NVI

[4] Alonzo Ramírez, “Capítulo 2: La Función Bíblica del Anciano”, en Manual de Capacitación de Ancianos Gobernantes y Diáconos (San José, Costa Rica: CLIR, 2010), 47.

[5] Levítico 19:32 NVI

[6] Lucas 6:39 NVI

EL TIEMPO ESTÁ CERCA

“Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas” (Mateo 24:33 NVI)

0-2-el tiempo.Desde hace algunas horas el mundo mira sorprendido la renuncia del Papa católico. Esto no sucedía hace casi 600 años, por eso Benedicto XVI ha hecho noticia al anunciar su abdicación, la cual se hará oficial el 28 de febrero próximo a las 2 p.m. (hora peruana). En un comunicado dirigido a la comunidad católica, el sumo pontífice señaló que su avanzada edad no le permitirá continuar con sus labores papales. La última renuncia de un Papa a su pontificado se remonta al año 1415, luego de que Gregorio XII dimitiera al cargo como parte de un acuerdo para poner fin al Gran Cisma de Occidente entre varios papas que se disputaron la autoridad pontificia.

La sorpresa ha dado pie a muchos comentarios y reflexiones en todas partes del globo. Entonces, si el mundo sigue atento a cada evento que sucede, cuanto más nosotros los que vivimos a la luz de mapa profético establecido en las Escrituras, porque a través de la historia uno puede darse cuenta que todos los acontecimientos que suceden dentro del seno de la Iglesia Católica Romana, no son casuales, ni mucho menos accidentales, sino bien planificados, con objetivos claros, además han marcado el derrotero de la historia de este mundo. Es decir, no hay evento que salga del seno de las siete colinas que no afecte al mundo, y dentro de ellos a los que pretenden ser fieles a la Palabra de Dios. Por eso el consejo de Jesús es oportuno, cuando nos dice: “Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas”.

El tiempo esta cerca, el mundo ha entrado a una crisis mundial sin precedentes, sin freno, ni camino de retorno, lo que tiene que pasar va a pasar. Crisis ecológica, donde el aire, el agua, los alimentos y los últimos rincones de vida natural ya tienen fecha de despedida; crisis de valores, donde el respeto, las acciones honestas y las buenas costumbres ya están desapareciendo; crisis familiares, donde los divorcios y pseudos matrimonios es un tema común y corriente, donde lo que queda de una verdadera familia es solo el título; crisis morales, donde la verguerza no existe, y las prácticas sexuales distorsionadas es tan natural como caminar o hablar; crisis de fe, donde creer en Dios es confuso, y dejó de ser necesario. Todo esto nos plantea un escenario, donde el mundo se está alineando para dar paso a una crisis final, de total confusión, caos y angustias sin precedentes. Por eso cada evento que despierte el interés del mundo, no debe ser tomado como un incidente más, sino cómo un acontecimiento que va respondiendo la pregunta que los discípulos hace dos mil años le hicieron a Jesús: “¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?”.[1]

En breve, probablemente entre quince y veinte días después del 28 de febrero, fecha de la renuncia de Benedicto XVI, 120 cardenales del Colegio Cardenalicio vaticano designará al sucesor de Ratzinger, allí una pregunta cobra protagonismo: ¿qué pasará después?, nadie lo sabe, solamente ellos, pero lo seguro es que el tiempo esta cerca, y  que cada acontecimiento nos acerca al momento culminante de la historia de nuestro mundo en caos, donde el Salvador resucitado de cumplimiento a las profecías y devuelva el orden, la paz y el amor.

Mi amigo (a), el tiempo está cerca, no subestimes los acontecimientos que pasan frente a tus ojos, más bien prepárate y recuerda que “el tiempo de prueba no continuará por mucho tiempo. Ahora Dios está retirando sus manos refrenadoras de la tierra. Utilizando al Espíritu Santo como su agente, por mucho tiempo ha estado instando a los mortales; sin embargo, no han prestado atención a su llamado. Por intermedio de sus juicios, ahora le está hablando a su pueblo y al mundo”.[2] Ha llegado el momento de cruzar la línea que separa a los cristianos de apariencia y a los verdaderos, y la diferencia de estos bandos estriba en la preparación y en el trabajo misionero en el poco tiempo que queda, porque “el fin está muy cerca, y los que sabemos acerca de la preparación que es necesaria para este tiempo debemos estar listos para lo que sobrecogerá al mundo con desconcertante sorpresa”.[3]

Pr. Joe Saavedra
Desde mi rincón de poder y un poco antes del pronto retorno de Cristo.

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[1] Mateo 24:3 NVI

[2] Recibiréis poder, 30 de mayo

[3] Ibid.

LO MEJOR DE LO MEJOR

“Una vez terminada toda la obra que el rey había mandado hacer para el templo del SEÑOR, Salomón hizo traer el oro, la plata y los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo del SEÑOR” (1 Reyes 7:51 NVI)

4231173-techo-de-oro-en-el-palacio-deLa historia de Biblia, en el primer libro de los Reyes, narra que Salomón se propuso construir un templo a Jehová. Este deseo tiene su punto de inicio en una carta que el rey de Israel envió a Hiram, rey de Tiro. Una parte de la carta decía esto: “Pues bien, ahora el SEÑOR mi Dios me ha dado paz por todas partes, de modo que no me amenazan ni adversarios ni calamidades. Por lo tanto me propongo construir un templo en honor del SEÑOR mi Dios, pues él le prometió a mi padre David: ʻTu hijo, a quien pondré en el trono como sucesor tuyo, construirá el templo en mi honorʼ”.[1]

Finalmente, el sueño de los reyes David y Salomón, se hace realidad, cuando el sabio rey “comenzó a construir el templo del SEÑOR en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de zif, que es el mes segundo”,[2] y la historia nos cuenta que “habían transcurrido cuatrocientos ochenta años desde que los israelitas salieron de Egipto”.[3] Finalmente esta obra se terminó de construir  “en el mes de bul del año undécimo, es decir, en el mes octavo de ese año, se terminó de construir el templo siguiendo al pie de la letra todos los detalles del diseño. Siete años le llevó a Salomón la construcción del templo”.[4]

Al revisar los detalles de la construcción, uno repara un detalle que rápidamente salta a la vista, Salomón dio lo mejor de lo mejor para la casa de Dios. Veamos algunas especificaciones del acabado interno del templo:

“El interior de este santuario, que medía nueve metros de largo por nueve metros de alto, lo recubrió de oro puro, y también recubrió de cedro el altar. Además, Salomón recubrió de oro puro el interior del templo, y tendió cadenas de oro a lo largo del frente del Lugar Santísimo, el cual estaba recubierto de oro. En efecto, recubrió de oro todo el santuario interior, y así mismo el altar que estaba delante de éste. Salomón mandó esculpir para el santuario interior dos querubines de madera de olivo, cada uno de los cuales medía cuatro metros y medio de altura… Luego Salomón recubrió de oro los querubines. Sobre las paredes que rodeaban el templo, lo mismo por dentro que por fuera, talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas. Además, recubrió de oro los pisos de los cuartos interiores y exteriores del templo. Para la entrada del Lugar Santísimo, Salomón hizo puertas de madera de olivo, con jambas y postes pentagonales. Sobre las dos puertas de madera de olivo talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, y todas ellas las recubrió de oro. Así mismo, para la entrada de la nave central hizo postes cuadrangulares de madera de olivo.  También hizo dos puertas de pino, cada una con dos hojas giratorias. Sobre ellas talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, y las recubrió de oro bien ajustado al relieve. Las paredes del atrio interior las construyó con tres hileras de piedra labrada por cada hilera de vigas de cedro”.[5]

Definitivamente, Salomón no se guardó nada, dio lo mejor al Señor. Inclusive contrató al mejor diseñador de acabados, Hiram de Tiro, “que era hijo de una viuda de la tribu de Neftalí y de un nativo de Tiro que era artesano en bronce. Hiram era sumamente hábil e inteligente, experto en toda clase de trabajo en bronce, así que se presentó ante el rey Salomón y realizó todo el trabajo que se le asignó”.[6]Además, “una vez terminada toda la obra que el rey había mandado hacer para el templo del SEÑOR, Salomón hizo traer el oro, la plata y los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo del SEÑOR”. Y si bien es cierto, que nada debajo de los cielos puede contener la presencia de Dios, ni su gloria, el rey israelita se esforzó por dar lo mejor que tenía.

Mi amigo (a), nosotros también somos llamados a entregar lo mejor que tenemos para el servicio de Dios. No nos guardemos nada, Dios quiere utilizar lo mejor de nuestros tesoros, de nuestros dones, de nuestro tiempo, de nuestra vida. Recuerda que “el verdadero cristiano es siervo de Cristo. Su obra en favor de Cristo debe ser perfectamente bien hecha. No debe permitir que nada desvíe su mente de su obra. Puede atender como se debe otros asuntos, pero deben ocupar un segundo lugar, pues el servicio de Cristo requiere todo su ser: el corazón, la mente, el alma y la fuerza. El Señor no aceptará un corazón dividido. Espera que hagamos lo mejor. Y nada que se haga fielmente por él será insignificante a su vista”.[7]

Hoy, toma la decisión de dar lo mejor de ti en la obra de Dios. En las palabras del apóstol Pablo, “les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios”.[8]

Pr. Joe Saavedra

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[1]  1 Reyes 5:4-5 NVI

[2] 1 Reyes 6:1 NVI

[3] Ibid.

[4] 1 Reyes 6:38 NVI

[5] 1 Reyes 6:20-36 NVI

[6] 1 Reyes 7:14 NVI

[7] Elena de White, Cada día con Dios, 1 de junio

[8] Romanos 12:1 NVI

NOTA:  Mira los detalles del Templo de Salomón en http://bibliapoder.files.wordpress.com/2012/09/templo-de-salomc3b3n1.pdf

LA VERDADERA SABIDURÍA

“Dios le dio a Salomón sabiduría e inteligencia extraordinarias; sus conocimientos eran tan vastos como la arena que está a la orilla del mar” (1 Reyes 4:29 NVI)

bendicion_osho_frases“Sabiduría” e “inteligencia”, son dos palabras que son confundidas fácilmente, tanto así,  que la definición de una puede ser utilizada para la otra y viceversa.  La definición más común para “sabiduría”, dice que “es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma sabiduría como una forma especialmente bien desarrollada de sentido común”.[1] Por otro lado, “inteligencia” es definida “la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define la inteligencia, entre otras acepciones como la «capacidad para entender o comprender» y como la «capacidad para resolver problemas». La inteligencia parece estar ligada a otras funciones mentales como la percepción, o capacidad de recibir información, y la memoria, o capacidad de almacenarla”.[2] En resumen, los significados de estas dos palabras difieren notablemente, porque una tiene que ver con experiencia de vida y capacidad de reflexión, en cambio la otra, capacidad de almacenar datos para resolver problemas.

Es en este sentido que podemos entender las bendiciones que Salomón recibió de parte de Dios. Es decir, el rey israelita recibió sabiduría para encarar las dificultades de sus responsabilidades, e inteligencia para recordar datos específicos en situaciones específicas. Asimismo, el texto resalta dos detalles de la soberanía de Dios: (1) Dios es el que concede la sabiduría e inteligencia, y (2) Él da a quién elije y la cantidad que da, también está entre sus atribuciones. En el caso de Salomón, la Biblia dice “que sus conocimientos eran tan vastos como la arena que está a la orilla del mar”, y fue así porque Dios lo permitió.

Sin embargo, aunque usualmente se considera hombre sabio a aquel que posee una combinación de astucia, experiencia, discernimiento moral, capacidad para juzgar o gobernar, y hombre inteligente al que demuestra conocimientos enciclopédicos y ciertas habilidades literarias, para las Escrituras, la verdadera sabiduría es el temor a Dios[3] y la verdadera inteligencia es apartarse del mal. Con razón Dios dijo “a los mortales: «Temer al Señor: ¡eso es sabiduría! Apartarse del mal: ¡eso es discernimiento!»”.[4] Por eso que “no se gloríe el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza”,[5] porque todo eso es vana sabiduría y fugaz felicidad, porque si por algo debemos gloriarnos es por conocer y comprender quién es Dios y rogar porque nos conceda la verdadera sabiduría e inteligencia en abundancia.[6]

Mi amigo (a), ¿te consideras sabio?, ¿te han dicho que eres inteligente? Ponte a prueba y se capaz de diferenciar entre la sabiduría y la inteligencia del mundo con la verdadera que desciende del cielo. Porque lo que ofrece el mundo “no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera”.[7] ¿Qué opinas?

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

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[3] “El principio de la sabiduría es el temor del SEÑOR; buen juicio demuestran quienes cumplen sus preceptos. ¡Su alabanza permanece para siempre!” (Salmos 111:10 NVI)

[4] Job 28:28 NVI

[5] Jeremías 9:23 NVI

[6] Jeremías 9:24

[7] Santiago 3:15-17 NVI