¿EXTINCIÓN DEL HOMBRE?

“La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:30 NVI)

2E0Muchas personas inteligentes están preocupados por el destino de la humanidad. Por ejemplo, un equipo internacional de científicos, matemáticos y filósofos que trabajan en el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford está investigando cuál es el mayor peligro para la supervivencia del Hombre como especie.[1] En un documento denominado “Riesgo existencial como prioridad global”, los técnicos hacen un llamado a los dirigentes internacionales a prestar mucha atención a una serie de amenazas. Por ejemplo, mencionan que las pandemias y los desastres naturales pueden causar colosales y catastróficas pérdidas de vida. También el impacto de un asteroide o una súper explosión volcánica puede ser un peligro. Asimismo, los conflictos bélicos, con su respectivo plus de corte atómico, puede ser una amenaza a la sobrevivencia humana, aunque el hombre podría sobrevivir a todo esto porque existen registros que la tierra ya pasó por experiencias similares  que no lograron frenar el aumento de la población global. Sin embargo, dice la investigación, que hay una amenaza, que no tiene registro de sobre vivencia, una nueva clase de era tecnológica con el potencial de desafiar nuestro futuro como nunca antes.

Esta nueva era tecnológica, abarca experimentos en áreas como biología sintética, nanotecnología e inteligencia artificial, que está acercando a  la humanidad  hacia el territorio de lo accidental e imprevisto. El filósofo sueco Nick Bostrom, lo compara con un arma peligrosa en manos de un niño, además que informó a la BBC que el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias. Un ejemplo puede ser la biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, que promete importantes beneficios médicos. No obstante, a Bostrom le inquietan las secuelas inesperadas de la manipulación de las fronteras de la biología humana. Es decir, la creación de nuevos organismos puede tener efectos secundarios ecológicos desconocidos, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas, y aunque nadie se propone hacer algo dañino, existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente.[2] También, como la nanotecnología, trabaja a nivel molecular o atómico, podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, y por consecuencia, la destrucción masiva de la raza humana es inminente.

Hombre ante Dios

Los que creemos en las verdades bíblicas, aceptamos que la raza humana está en peligro por diversas acciones del mismo ser humano, así lo dice la Biblia, por ejemplo el Evangelio de Mateo 24, resalta peligros inminentes, donde el ser humano sin amor[3] será capaz de cualquier acción en detrimento de sus semejantes, y el desastre ecológico llegará a extremos peligrosos, sin embargo, el final del ser humano, a pesar de los peligros inminentes y catastróficos, tiene otro desenlace. El versículo treinta, dice que la angustia del ser humano llegara a extremos, cuando se encuentre frente a un evento que trae destrucción total a la tierra, y por ende a la raza humana, aunque sucede para confirmar la sobrevivencia total y final del hombre. ¿Qué evento será este?, la Biblia lo registra a lo largo de su contenido, y el comentario del apóstol Mateo es un ejemplo cuando dice: “La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria”.

¡Cristo vuelve!, es el clamor de júbilo que registra Las Escrituras, y sucede para sobrevivencia de la raza humana, porque si el Salvador no interviene, el ser humano desaparecería para siempre, porque juega con bombas que le van a estallar en la cara y no tiene escapatoria. El mismo Mateo confirma esto, pues alega: “Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás. Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán”.[4] ¡Cristo vuelve!, para salvar al hombre, aunque no podrá salvar a todos, sino solamente a los elegidos, y esto no significa que Dios tiene sus preferidos, sino que Él no obliga a nadie a hacer algo que no desea, sino que cada ser humano escoge voluntariamente el grupo al que se unirá, a los “escogidos” con esperanza de sobrevivencia, a los que “van según sus pasiones” y que caminan a su destrucción final.

En referencia a esto, el Apóstol Pablo le dio unos consejos al joven Timoteo, para que sea parte de los escogidos, y utiliza la ilustración de los vasos: “A pesar de todo, el fundamento de Dios es sólido y se mantiene firme, pues está sellado con esta inscripción: «El Señor conoce a los suyos», y esta otra: «Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor». En una casa grande no sólo hay vasos de oro y de plata sino también de madera y de barro, unos para los usos más nobles y otros para los usos más bajos. Si alguien se mantiene limpio, llegará a ser un vaso noble, santificado, útil para el Señor y preparado para toda obra buena. Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio”.[5]

0516007

Mi amigo (a), es viable la autodestrucción del ser humano, sus propias acciones la garantizan, sin embargo, el final es otro, el retorno de Cristo garantiza la sobrevivencia de la raza humana, pero no de todos, la profecía bíblica dice: “En aquel día el Señor volverá a extender su mano para recuperar al remanente de su pueblo, a los que hayan quedado en Asiria, en Egipto, Patros y Cus; en Elam, Sinar y Jamat, y en las regiones más remotas.  Izará una bandera para las naciones, reunirá a los desterrados de Israel, y de los cuatro puntos cardinales juntará al pueblo esparcido de Judá”,[6] ni siquiera de su pueblo, los escogidos, sino del remanente de su pueblo, los que hacen su voluntad, delante de la gente o a solas en sus habitaciones, y estos no son muchos.

¡Deseo ser parte del remanente de su pueblo!, ¿y tú?

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[2] Ibid.

[3] Mateo 24:12

[4] Mateo 24:21-22 NVI

[5] 2Timoteo 2:19-22 NVI

[6] Isaías 11:11-12 NVI

¿QUÉ HACES CUANDO TIENES MIEDO?

“Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados. —¡Es un fantasma! —gritaron de miedo” (Mateo 14:26 NVI)

miedo%20%20en%20la%20oscuridadHay “fantasmas” que aparecen en la vida de los seres humanos y los atemorizan. Un “fantasma” real, puede ser un problema financiero, una ruptura amorosa, un problema de salud, un desencanto por la vida o una situación que no se esperaba y que produce pánico. Es decir, todos tenemos miedo por algún evento inesperado, y esa emoción puede alterar el curso normal de la vida. Se entiende por miedo o temor, a la “emoción caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado”,[1] además puede ser una “sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”.[2]

El miedo es hasta cierto punto, natural y normal, y muchas veces esa emoción puede impulsarnos a encontrar las soluciones, sin embargo, también puede empeorar el problema, como dijo Tito Livio[3]: “El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”. El punto está en esto: ¿qué haces cuando tienes miedo?, ¿cómo enfrentas a los “fantasmas” cuando el miedo te paraliza? La historia de los discípulos, en el Mar de Galilea, puede ayudarnos a encontrarnos cara a cara con las situaciones que nos dan miedo.

La historia bíblica que se registra en el evangelio de Mateo capítulo 14, cuenta que los discípulos se embarcaron,  mientras Jesús subió a una montaña próxima para orar. Allí en medio de la oscuridad y el vaivén inquieto de las olas, Jesús llegó a ellos caminando sobre las aguas y cuando “los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados. — ¡Es un fantasma! — gritaron de miedo”. Los discípulos quedaron aterrados, solo podían gritar y temblar, porque se encontraron frente a una situación inesperada y anormal.

Esta historia, ha sido para mí las respuestas a mis miedos,  porque muchas veces he quedado paralizado frente a situaciones inesperadas, y en esas circunstancias solo podía temblar y llorar. Hoy sentí que debía escribir sobre el miedo porque quizás tú lo necesites o yo necesito recordar que cuando me envuelva esa emoción, la Palabra de Dios tiene la salida para eso.

¿Qué hacer cuando tengamos miedo?, la historia que estamos contando nos proporciona por lo menos tres respuestas: (1) Cálmate: Cuando los discípulos gritaban de espanto, creyendo que no podrían escapar del “fantasma”, escucharon la voz Jesús, firme y apacible: “—¡Cálmense! Yo soy. No tengan miedo”.[4] Un problema, un escollo que superar, o cualquier cosa que se complique, no se podrán superar con desesperación o ansiedad, que son el resultado directo del miedo. Si la desesperación es la solución para los problemas, entonces deberíamos vivir desesperados, pero no es así, aprender a calmarte, a tomar una buena bocanada de aire para tranquilizarse, es el primer paso para no dejar que el miedo se transforme en ansiedad y este en desesperación que nos inutilice para poder reaccionar y tomar las decisiones correctas.

(2) Jesús está detrás de todo. La segunda lección, que la historia a las orillas de Genesaret nos enseña, es que “el fantasma” era el propio Jesús. No eran circunstancias sin solución, aunque así parecieran, detrás de todo estaba el Salvador, eran sus planes, Él los permitía, e indudablemente Él tenía las soluciones. Muchas veces nuestros miedos nos hacen ver fantasmas que no existen, y no podemos ver que Jesús lo permite, porque Él tiene un plan para nuestra existencia. (3) Jesús lo controla todo. Finalmente, en medio de ese ambiente de terror aparente, de un problema sin solución, ni escapatoria, aparece Jesús, y los discípulos observan uno de los mayores milagros jamás contados, “Pedro camina sobre las aguas”, y para que no duden que Él es Poderoso y lo tiene todo bajo su control, Jesus resurrection soldierslevanta las manos y calma la tempestad.[5] Jesús lo controla todo, nada escapa a su voluntad, ni los pequeños gorriones, porque “ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre”.[6] ¿Acaso tú no vales más que una avecita? Entonces, el miedo no tiene más cabida, si aceptas que Dios lo tiene todo “fríamente calculado”.

Mi amigo (a), muchas veces he caído atrapado por el miedo, quizás ahora mismo lo esté, pero respiro aliviado y me calmo, al saber que Jesús lo tiene todo bajo control, que Él lo permite, y tiene la solución. No sé cuál es tu experiencia, pero si estás paralizado por el miedo, y solo puedes llorar y gritar, sécate las lágrimas, mira bien, ¡no es un fantasma!, reconoce sus manos, reconoce su sonrisa, es Jesús que viene caminando sobre las aguas, y trae un milagro también para ti.

Este evento termina cuando los discípulos se dan cuenta que no era un fantasma, era su Salvador, presto para socorrerlos, entonces el miedo se tornó en alegría y el grito que se escuchó en el Mar de Galilea ya no fue de miedo, sino de adoración: “—Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.[7] Hoy tú y yo podemos correr a los brazos de Jesús, llorar sin miedos y dejar nuestros temores.  Repite esto cada vez que tengas temor: “No hay ningún fantasma, verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios”. Ya estoy más calmado… ¿y tú?

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[2] Diccionario General De La Lengua Española Vox, ed. Núria Lucena Cayuela (Barcelona: VOX, 1997).

[3] Tito Livio (59 AC-64 AC) Historiador romano.

[4] Mateo 14:27 NVI / R60

[5] Mateo 14:32

[6] Mateo 10:29 NVI

[7] Mateo 14:33 NVI

SOMOS PRECIOSOS

“A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra” (Isaías 43:4 NVI)

1_1232243700_en-la-cima-xxxUn estudio reciente de la marca Dove, da cuenta que las mujeres son sumamente autoexigentes con su imagen y la mayoría de ellas se sienten menos bellas de lo que son. Considero que la vida es un milagro y eso lo hace hermoso, entonces cada ser humano es una persona bella,  especialmente las mujeres, que son provistas de una ternura y sensibilidad innatas. Sin embargo en esta investigación, “un grupo de mujeres se describió ante un experto retratista del FBI, quien siguiendo su descripción las dibujó. El experto hizo un segundo retrato de las mismas mujeres con descripciones de amigos y familiares. El resultado fue increíble. El retrato de estas mujeres, hechos por sí mismas, eran mucho más desfavorables. En simple, las mujeres se sienten y perciben mucho menos bellas de lo que son. Según los representantes de la agencia que elaboró la idea, Ogilvy Brazil, solo un 4% de las mujeres se consideran guapas”.[1]

En un mundo negativo, es tan normal, que el ser humano sea negativo. El abuso, la mentira, la hipocresía, y los prototipos de belleza falsa, han calado hondamente en la autoestima y el autoconcepto humano, de tal forma que una persona se para frente a un espejo y no se da cuenta de quién verdaderamente es, lo que vale y lo que le espera. Es tan fuerte el golpe del pecado, que ha desfigurado la belleza del hombre, es tan fuerte el sonido del pecado que le es imposible escuchar la voz de Dios que le dice: “A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra”. El ser humano sin Dios, no sabe quién es, se describe de una forma equivocada, no valora su vida e ignora lo que que viene.

Hay una verdad que se escucha más fuerte que el ruido ensordecedor de la imagen falsa que el ser humano tiene de sí mismo, y que se escuchó en el mismo inicio de la historia de este mundo: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza”.[2] Era Dios el Creador, diciéndote: “Hijo, haz salido de mis manos, tienes mi esencia, eres precioso, vales tanto, que solamente mi vida pudo pagar tu precio…”. Pero el capítulo que antecede al de nuestro versículo, muestra al ser humano que no puede ver su verdadera belleza,  ni escuchar lo que le espera: “¿Quién es más ciego que mi siervo, y más sordo que mi mensajero? ¿Quién es más ciego que mi enviado, y más ciego que el siervo del SEÑOR?”.[3] El pecado ha arruinado la visión del hombre que solamente corre sin saber para donde va, no cree, se revela, se siente menos, vive sin esperanza, como un hijo que lo ha perdido todo, y aunque Dios se siente humillado, no se da por vencido, y le recuerda su amor a pesar de toda su rebeldía. Henry y Lacueva comentan que “aunque muchos de ellos eran rebeldes, Dios continúa amando a Su pueblo, y el remanente de la nación será preservado por la misericordia divina. Por en medio de las densas nubes, se filtra así un brillante y sorprendente rayo de luz. Las expresiones del amor de Dios a Israel son aquí extremadamente ricas y abundantes”.[4]

El ser humano actual, como “Jacob e Israel, a pesar de su miserable condición pecaminosa, hallarán misericordia, porque: (A) Son hechura especial de Dios… no sólo les dio el ser, sino los formó como pueblo, instituyó su gobierno y les otorgó Su pacto. (B) Son el pueblo de Su adquisición: Él los ha comprado y los ha vuelto a comprar, pues eso significa redimir. Los rescató primeramente de la tierra de Egipto, los rescatará luego de Babilonia y, después, hasta el fin, de todas las esclavitudes que hayan llegado a padecer. (C) Son Su pueblo de un modo especial, pues lo ha llamado por su nombre y llevan Su nombre: son el Israel de Dios. (D) Jehová ha pactado con ellos como su Dios. No tienen, pues, por qué temer, pues Dios está por ellos”.[5]HelpMe

Mi amigo (a), no eres lo que piensas, eres mucho más. Dios te ama, dio su vida por ti, porque eres tan valioso y digno de toda honra. No te quedes frente al espejo mirando la ruina del pecado, ni valorando tu existencia por la belleza falsa que el mundo presenta. No te quedes sordo por los gritos de horror y de dolor que quitan las ganas de continuar, mira más allá, escucha la voz de Dios que te dice: “A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra”, y Pablo lo repite: “A los que predestinó, también los llamó; a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó”.[6]

Vales tanto que no deberías llamarte cómo aparece en tu documento de identidad, sino deberían llamarte: “Precioso(a)”.

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[2] Génesis 1:26 NVI

[3] Isaías 42:19 NVI

[4] Matthew Henry and Francisco Lacueva, Comentario Bı́blico De Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 781.

[5] Ibid.

[6] Romanos 8:30 NVI

VIVIR SEGUROS

“Exaltado es el SEÑOR porque mora en las alturas, y llena a Sión de justicia y rectitud. Él será la seguridad de tus tiempos, te dará en abundancia salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del SEÑOR será tu tesoro” (Isaías 33:5-6 NVI)

HelpMeHace algunos días atrás, leí sobre la inseguridad en que los mexicanos viven cada día, que ha permitido que las empresas de seguridad privada se multipliquen durante el último sexenio dando lugar a un negocio muy rentable en México. Una de las prendas más vendidas es el chaleco antibalas que puede resistir el impacto de una AK-47, conocida como cuerno de chivo, que  pesa cerca de un kilo y vale aproximadamente 2.000 dólares. Esta  prenda ya la utilizan políticos, empresarios, sindicalistas, cargos públicos y, cada vez más, propietarios de pequeños negocios como gasolineras y también periodistas. Porque la seguridad personal y privada ya no es solo para los políticos. Los mexicanos no se sienten seguros y pagan para conseguirlo.

El artículo decía que “aproximadamente 3.800 empresas de seguridad privada federales y locales operan de manera legal en el país (mexicano), casi cinco veces más que las 790 que lo hacían hace seis años, según los datos de la Asociación Mexicana de Seguridad Privada, Información, Rastreo e Inteligencia Aplicada (AMSIRIA). Las cifras sobre el negocio son tan difíciles de obtener como la lista de sus clientes. La Confederación Nacional de Empresarios de Seguridad Privada y Similares de los Servicios del Ramo (CONESPRYSIR) valoraron que el sector creció un 40% en 2011. Desde AMSIRIA, una de la veintena de asociaciones de empresas de seguridad privada que existen en el país, aseguran que el sector actualmente genera 450.000 puestos de trabajo directo en México”, [1] y los analistas consideran que el crecimiento de estas empresas ha sido exponencial “por el aumento de la violencia en los últimos años” por eso con más intensidad “los mexicanos demandan sobre todo alarmas para negocios y residencias, sistemas de localización de vehículos y circuitos cerrados de televisión. Pero los servicios que prestan estas empresas, y también los espacios que controlan, no paran de crecer. No solo venden aparatos u ofrecen escoltas, sino que también vigilan puertos y aeródromos. Los viajeros del aeropuerto internacional Benito Juárez de Ciudad de México están acostumbrados a que sean agentes privados y no federales los que revisan sus maletas o sus pases de abordar”.[2]

¿Son realmente inseguras las calles en México?,  se preguntaba un lector del artículo que mencioné, y una respuesta fue contundente: “todo el mundo ya es inseguro”. Y esa es la verdad, vivimos en tiempos inseguros, donde la violencia, el odio, las prácticas antimorales, el consumismo, las alteraciones ecológicas, por citar algunos ejemplos, se han apoderado de las calles, y ya tienen las puertas abiertas en los hogares. Mientras escribo esta reflexión, los titulares de todos los periódicos del mundo comentan sobre las bombas que explotaron en la famosa maratón de Boston, dejando tres muertos, decenas de heridos, y una gran reflexión: “ya no es seguro quedarse en ningún lado”. Light

Es precisamente en medio de este siglo final, peligroso e inseguro que las palabras del profeta Isaías suenan a esperanza: “Exaltado es el SEÑOR porque mora en las alturas, y llena a Sión de justicia y rectitud. Él será la seguridad de tus tiempos…”. Quizás los chalecos antibalas, las cerraduras blindadas o los guardaespaldas privados, den un poco de seguridad, pero la verdadera paz la encontramos en confiar en el Señor, en pedir cada mañana su compañía. “Podemos recibir a Cristo en nuestros corazones, y será para nosotros esperanza, valor y gracia sustentadora. El Señor desea que confiemos completamente en él. Entonces, en la sencillez de nuestra fe, creeremos que Cristo hará por nosotros todo lo que ha prometido. Acudan todos al Salvador con la completa seguridad de que hará todo lo que ha prometido”.[3] Y sus promesas de paz y seguridad se confirman en nuestras vidas cuando “más insistimos en las peticiones que hacemos llegar a su trono”, y “tanto más seguros estamos de recibir constantemente la abundante gracia de nuestro Señor Jesucristo”.[4]

Mi hermano (a) en la fe, vivimos como en los días de Lot, días peligrosos, pero podemos vivir seguros en Cristo. Cada mañana no podemos salir a enfrentar los peligros de este mundo, sin la certeza que El Todopoderoso, va con nosotros, como Moisés que entendió esto y le dijo a su Sustentador: “—O vas con todos nosotros —replicó Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí”.[5] Que tu oración diaria sea, “Señor, o vas conmigo o no salgo… o vas con mi hijos, o no salen… o vas con mi esposo (a) o no sale… o vas con mis amigos o que no salgan…”. No olvides que “nadie que no ore puede estar seguro un solo día o una sola hora”.[6]

Deseo que este día camines seguro en la presencia de Jehová, y que sientas que así es. Te invito a dejar todo por un momento y en oración exclamar: “Exaltado es el SEÑOR porque mora en las alturas, y llena a Sión de justicia y rectitud”, y “Él será mi seguridad en los tiempos peligrosos”.

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[2] Ibid.

[3] Dios nos cuida, 17 de octubre.

[4] Ibid.

[5] Éxodo 33:15 NVI

[6] Dios nos cuida, 28 de marzo.

AROMA A CRISTO

“Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden” (2 Corintios 2:15 NVI)

aroma-nariz-oler-620x250-28092011La palabra “olor”, es el término general, que se utiliza para explicar la sensación que ocurre al contacto del sentido del olfato con el medio ambiente. Por eso, “el olor es la sensación resultante de la recepción de un estímulo por el sistema sensorial olfativo. El término indica tanto la impresión que se produce en el olfato, como lo que es capaz de producirlo. Es una propiedad intrínseca de la materia. El olor es el objeto de percepción del sentido del olfato”.[1] Asimismo, para describir específicamente un olor placentero, la palabra correcta es “aroma”, y se entiende por un “olor muy agradable”, un “perfume”.[2] En ese sentido el apóstol Pablo, toma la figura de los olores, y nos recuerda que fuimos llamados a ser un olor agradable para el mundo, y ese olor apetitoso, solamente lo encontramos en el aroma de Cristo, y este aroma “es una señal palpable de que Dios ha irrumpido en el mundo, en gracia y en juicio, por medio de la ofrenda sacrificial de sí mismo que Cristo ha hecho, tal como ésta es proclamada por los apóstoles”.[3]

La única forma de tener el aroma de Cristo es convivir con Él, es decir, ese aroma le pertenece al que a “sido crucificado con Cristo” y ya no vive más, porque Cristo vive en él, y Pablo completaba la idea al decir: “Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí”.[4] Porque la verdad es que los olores se pegan, es decir, olemos al ambiente en que vivimos, a la forma como vivimos y con quién vivimos. Con razón el domingo pasado, entré a la cocina a realizar mi parte para el almuerzo de ese día, y mientras cumplía cabalmente mis responsabilidades, escuché que mi esposa decía: “se me ha pegado el olor del ajo en los dedos… cómo hago para que desaparezca… que vergüenza que mis pacientes puedan percibir ese olor”. Cómo buen habitante del siglo XXI, busqué en internet algunas soluciones para mi atribulada compañera. Y mientras buscaba la solución, me enteré que el ajo tiene vitaminas A, B1, B2 y B6; y minerales como hierro, fósforo y potasio, además, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, a mejorar la circulación de la sangre, a eliminar las toxinas en el organismo y a reducir la presión arterial elevada, pero también, que el olor era un reto para el que lo utiliza. Encontré varias soluciones, pero una sí fue efectiva: “lavarse las manos con agua fría y en abundancia, pero sin frotar una con la otra”. feflejo

Entonces cómo el olor se impregna, convivir con acciones pecaminosas, es arriesgarse a oler como ellas, es permitir que la gente no perciba en nuestras vidas el aroma de Cristo, es decir, la gente no va a conocer la esperanza bendita del perdón y nueva vida en Cristo. ¿A qué estás oliendo mi apreciado amigo (a) cristiano (a)?, ¿la gente percibe en ti el “aroma de Cristo”?, ¿o tu vida está oliendo al “ajo” de la vida de pecado y de un cristianismo falso? Si el olor no es a Cristo, hoy mismo, lávate con abundante agua del arrepentimiento y la confesión de tus pecados, y restaura tu comunión rota con el Salvador.

Mi hermano (a) en la fe, nuestro deber es llevar a otros el aroma de Cristo, que las personas que viven en medio de olores embriagantes, perturbadores o nauseabundos, puedan respirar el olor de una nueva vida, porque “cuando la gracia de Dios reine en el interior, el alma quedará rodeada de una atmósfera de fe y valor, y de un amor como el de Cristo, una atmósfera que vigorizará la vida espiritual de todos los que la inhalen…”.[5] Recordemos que “no nos predicamos a nosotros mismos sino a Jesucristo como Señor; nosotros no somos más que servidores de ustedes por causa de Jesús. Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo”.[6]

¿A qué vas a olor hoy?

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[3] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 282.

[4] Gálatas 2:20 NVI

[5] La maravillosa gracia. Capítulo: Una atmósfera vivificante

[6] 2 Corintios 4:5-6 NVI

ESCUCHA SU VOZ

“Hoy has declarado que el SEÑOR es tu Dios y que andarás en sus caminos, que prestarás oído a su voz y que cumplirás sus preceptos, mandamientos y normas” (Deuteronomio 26:17 NVI)

Girl listening with her hand on an earActualmente existe un grupo de personas que afirman que pueden usar equipos de radio para escuchar la voz de los muertos y grabarlos. Estas personas utilizan un método pseudocientífico denominado Proyección de Voz Electrónica (EVP, por sus siglas en inglés).

El EVP, tienen su origen en 1969, cuando un misterioso médico letón de mediana edad se presentó en el pequeño pueblo inglés de Gerrards Cross con una gran colección de grabaciones. Su nombre era Konstantin Raudive y denominó su técnica como Proyección de Voz Electrónica. Este médico llegó a esta localidad inglesa, pensando en encontrar al editor Colin Smythe, para que publicara un libro sobre sus hallazgos.[1]

Raudive, había realizado, según dijo, varios experimentos sobre la comunicación con los muertos. Entre sus interlocutores se encontraban personajes como Hitler, Stalin, Mussolini y muchos otros fallecidos estadistas del siglo XX. Las grabaciones -72.000- contenían sus voces.[2] Sin embargo, la comunicación no era en tiempo real ni interactiva. Se hacían las preguntas, salías de la sala y luego la cinta seguía grabando el silencio. Al escucharlo posteriormente, avanzando y parando, parecía a veces que sonaban voces.

“La historia cuenta que, Smythe estaba interesado, pero tenía que convencer al presidente de la editorial, Sir Robert Meyer, de que esto no era una broma. Fue así como Raudive realizó una serie de sesiones en Gerrards Cross, a una de las cuales asistió el propio Meyer. La ‘suerte’ quiso que el fallecido pianista Artur Schnabel estuviera ‘conectado’ y hablara. Por lo menos eso es lo que pensó la señora Mayer, que también estaba presente y había conocido a Schnabel. El libro, llamado ‘El descubrimiento’, siguió adelante, y el EVP saltó a la fama”.[3]

La verdad de todo esto, es que está técnica arrastró al mundo del espiritismo hacia la modernidad de fines del siglo 20. Hoy en día, el EVP es una herramienta estándar de cazadores de fantasmas en todo el mundo, además hay cientos de foros de internet sobre el tema y muchas personas serias y bien educadas lo ven como una prueba fidedigna de que los muertos intentan comunicarse con nosotros, y que es posible escuchar la voz de un fallecido.

Sin embargo, a pesar de muchas pruebas,  hasta ahora no se escuchado una voz clara, definida y coherente. Los  seguidores de esta técnica se esfuerzan por convencer que los pocos ruidos y chillidos que pueden grabar, son las voces de personas que murieron y que desean ser escuchadas. Por otro lado, la Psicología, explica que esas voces no son de los muertos y que las voces EVP son transmisiones de radio callejeras. Por lo general, son tan débiles y enmascaradas por la interferencia estática que es difícil entender lo que están diciendo. No obstante, los que defienden el EVP, les gustaría usar sus técnicas para ayudar a resolver crímenes, o para recoger los pensamientos de quienes sufrieron un accidente vascular y han perdido la capacidad de hablar, pero hasta el momento su oferta ha sido rechazada por detectives y médicos, que la consideran una práctica incierta.

Muchas personas, no se resignan a perder a un ser querido, y no les importa realizar cualquier práctica con tal de volver a escucharlos. Otros, encuentran a la idea de comunicarse con los muertos, tan seductora, tan atractiva, y a la vez tan difícil de alcanzar que es fácil ver como ciertos mecanismos psicológicos pueden confundirlos hasta hacerles creer en lo increíble. Sin embargo, ¿por qué intentar escuchar la voz de los muertos, si ellos no pueden comunicarse más? La Biblia, hombre-mano-escuchar-los-oidos_3268337afirma que “los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido”, además, “sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida”.[4]Asimismo, el profeta Isaías, afirma que los muertos “no revivirán; ya son sombras, y no se levantarán”, y exclama a Jehová: “Tú los has castigado y destruido; has hecho que perezca su memoria”,[5] y ¿qué podría hablar un muerto destruido y sin memoria? Y el milenario Job, también habla de los muertos: “Como nubes que se diluyen y se pierden, los que bajan al sepulcro ya no vuelven a subir. Nunca más regresan a su casa; desaparecen de su lugar”.[6] La incertidumbre no debería agobiar más, porque los muertos no pueden comunicarse, una vez que descienden a los sepulcros, no pueden hablar más.

¿Por qué intentar escuchar la voz de un muerto que no puede hablar?, cuando hay una voz más potente y más sublime, la voz de Dios. ¿Por qué no declaramos hoy, que el SEÑOR es nuestro Dios y que andaremos en sus caminos, que prestaremos oído a su voz y que cumpliremos sus preceptos, mandamientos y normas? Recuerda que “los muertos no alaban al SEÑOR, ninguno de los que bajan al silencio”,[7] más bien, nosotros los vivos, somos los que podemos alabar al SEÑOR desde ahora y para siempre.

Mi amigo (a), que ninguna voz te confunda, peor de un supuesto muerto, más bien cada mañana, prepara tu oído para escuchar la voz de Dios. Esa voz  puede trasformar tu vida, como lo hará con algunos muertos al final de la historia de este mundo, y será “como el sonido de muchas aguas estremeciendo los cielos y la tierra”, se abrirán los sepulcros “y  los que habían muerto teniendo fe en el mensaje del tercer ángel y guardando el sábado” se levantarán glorificados “de sus polvorientos lechos”.[8] Recién allí las personas que vencieron a la muerte, podrán hablar, reír y glorificar.

No hay voz más confiable que la de Dios, él te dice: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo”.[9] ¿Qué voz vas a buscar?

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4]  Eclesiastés 9:5-6 NVI

[5] Isaías 26:14 NVI

[6] Job 7.9–10 NVI

[7] Salmos 115:17-18 NVI

[8] Hijos e hijas de Dios, capítulo: “Agradezcamos a Dios”.

[9] Apocalipsis 3:20 NVI

NO DEJES PASAR UN MINUTO

“Así dice el SEÑOR: «Se oye un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto. Es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen!»” (Jeremías 31:15 NVI)

father_and_son_by_uhhuhAngelicaHay eventos que te ponen triste, pero la muerte de un hijo debe ser devastador. “Debe ser” porque no lo sé, ayer me enteré que un amigo ya lo sabe. Me puse a ver las fotos de su hijo, y  la mirada llena de vida de ese muchacho me puso triste, porque esa mirada se cerró y abrió la mayor herida que un padre puede experimentar: enterrar a un hijo.

Me puse a pensar en mi amigo, en su familia, en esos momentos trágicos y me acordé que yo también tengo hijos. Salté de mi silla y fui a la habitación de mi hijo mayor y el muchacho dormía. Me acerqué a él y pude sentir su respiración suave, y al tocar su mejilla, su rostro dibujó una leve sonrisa, me puse a llorar. Allí estaba mi hijo, vivo, sano y algunas preguntas me taladraron la mente: “¿Cómo lo haz tratado hoy?, ¿pasaste tiempo con él?, ¿te acercaste a saber sus sentimientos o solo a reclamarle lo que hizo mal?, ¿te has olvidado que ya es un jovencito y qué él necesita un amigo en quién confiar?, ¿eres el padre que él necesita?, ¿vas a reaccionar cuando se vaya de la casa o cuando suceda alguna desgracia?”, estaba aturdido. De repente, observé bien, y allí cerca dormía el otro muchachito, muy singular, abrazado a un viejo muñeco navideño de brazos largos, las preguntas y reflexiones se hicieron más intensas: “¿Por qué abraza a ese muñeco de trapo?, ¡quizás andas tan apurado que no te detienes a abrazarlo y recordarle cuanto lo amas!, ¿acaso no recuerdas que a él le encanta hablar, y muchas veces lo haz cortado con un ʻmi hijo después me cuentasʼ, ¡y ese ʻdespuésʼ nunca llega. ¿No te has dado cuenta que siempre se acerca y te dice ʻpapito tengo algo que contarte, pero lo haré después porque sé que estás ocupadoʼ? ¡Oh Señor! Ese muchacho es más sabio que yo”. Por segundos reaccioné porque al lado duerme una nena, que es la menor de los tres hijos que tengo. Y de un salto estaba al lado de ella, y al verla allí, durmiendo plácidamente, abrigadita y bella, le dije, como siempre le digo: “palomita preciosa”, pero, “¿es preciosa de verdad?, porque lo precioso se cuida, se trata con delicadeza, se guarda en el mejor rincón. ¿Te diste cuenta que una nena?, es especial, dócil y necesita ser tratada de una forma distinta, ¿acaso te va pedir que juegues con ella con una pelota de fútbol o con carritos?, ella quiere jugar a la cocinita y que peines a sus muñecas”. Ya no podía con todas mis reflexiones, sentía un peso tan grande.

El profeta Jeremías exclamó: “Así dice el SEÑOR: «Se oye un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto. Es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen!»”, profetizando el llanto desesperado de las mujeres judías, cuando los soldados romanos, por orden de Herodes, arrebataban a sus pequeños hijos para darles muerte. Este gobernante quería matar al Mesías nacido, al futuro Rey de Israel, como le comentaron unos sabios que llegaron a Jerusalénpadre-hijo-1 procedentes del Oriente.[1] Esas mujeres perdieron a sus hijos, no pudieron evitar sus muertes.

Y esa es la verdad, esas pobres mujeres no pudieron con la fuerza de esos soldados, ni pudieron evitar salvar a sus hijos de la muerte. Sin embargo, allí frente a mis hijos, entendí que no puedo evitar que mueran, pero si puedo aprovechar el tiempo que los tengo. Puedo hacer que se sientan amados e importantes, puedo parar mis actividades porque sus actividades también son importantes, puedo ser el amigo que mis hijos necesitan, el sacerdote que guíe sus vidas. Puedo entender que quieren jugar a la pelota conmigo y que la nena quiere que me siente  en su mesita y que haga voces con sus muñecos y que juegue al restaurant. No puedo parar el tiempo, ni las despedidas, pero si puedo abrazarlos ahora y recordarles que los amo.

Los hijos necesitan de sus padres, y ellos deben entender que el tiempo con sus hijos, es lo que marcará sus vidas más que cualquier regalo.  White decía que “no hay cometido mayor que el que ha sido confiado a los padres en lo que se refiere al cuidado y la educación de sus hijos. Los padres echan los fundamentos mismos de los hábitos y del carácter. Su ejemplo y enseñanza son lo que decide mayormente la vida futura de sus hijos”,[2]y para que esto sea una realidad se requiere tiempo.

Mi amigo (a) si eres padre (madre), que privilegio y responsabilidad haz adquirido, pero no te conviertas en un padre (madre) que llore desconsoladamente frente a una muerte que no puede evitar, si haz de llorar hazlo ahora, pero llora porque estás dejando pasar el tiempo, o porque todo es más importante en tu agenda y no hay espacio para tus hijos. Llora si piensas que dándole la ropa o lo que te piden, es suficiente; llora si eres capaz de sonreír y consolar a todo el mundo, pero tus chicos viven pensando que ya llegará el día cuando le cumplas la promesa que siempre le dices: “después lo haremos”.

Deseo que el Señor de consuelo aquellos padres que han perdido a un hijo, pero deseo aún más, para aquellos que tienen a sus hijos vivos,  que hoy comiencen a recuperar el tiempo, que paren un momento, que tomen la pelota, la muñeca o la guitarra y sean parte de su mundo. Un momento con tus hijos, será para ellos una eternidad.

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org   o en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844


[1] Mateo 2:1 NVI

[2] Conflicto y valor, 09 de agosto.