EL ALIMENTO DEL SOLDADO

El que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.” (Hebreos 5.13–14, NVI)

soldado 2El general Napoleón Bonaparte, decía que un ejército marcha según lo que come, o marcha con su estómago. Si esto es verdad, la siguiente lista, nos mostrará lo que moviliza a los ejércitos de las mayores potencias del mundo,[1] por ejemplo: 

  • El ejército ruso marcha con gulash[2] y paté de hígado.
  • Los soldados norteamericanos marchan con “una pasta con verduras en salsa de tomate picante, listo para calentar en un calentador sin llama… El resto del paquete, también es muy al estilo de la comida rápida americana, pues consta de mantequilla de maní con galletas, sidra de manzana con especias, arándanos, almendras y bizcocho con semillas de amapola”.[3]
  • Las raciones españolas incluyen sopa instantánea de pollo y fideos, crema de albaricoques y chicle.
  • La comida principal de los soldados alemanes es gulash con patatas, salchicha con pan de centeno, varios sobres de pomelo y exótico jugo en polvo para añadir al agua, una bolsita de galletas italianas; de desayuno se ofrece cereza agria y mermelada de albaricoque.
  • Los soldados italianos avanzan con una tradicional pasta y sopa de frijoles y pavo en conserva… así como una ensalada de arroz. De postre: ensalada de fruta en lata o una barra de chocolate muesli.
  • Los soldados de Ucrania consumen galletitas de harina de mijo, carne y pescado en lata, mermelada, té, azúcar, caldo de carne en polvo y multivitaminas.soldado 1
  • Los soldados de Dinamarca tienen a su disposición cereales, pasta con salsa de carne y pan de centeno, así como cucharas y tenedores biodegradables.
  • Las raciones de los militares británicos incluyen salchichas de pollo, frijoles, pasta con atún mexicano, paella, torta de limón, barras de cereales y mermeladas.
  • Los soldados de Tailandia se alimentan con sopa de pescado, arroz jazmín, carne con morrones y ajo, ají, salsa de pescado y frutos secos.
  • Muesli, pan integral de centeno, sopa de pollo con fideos, chocolate amargo con copos de maíz y guaraná son algunos de los alimentos que consumen los soldados de Estonia.
  • Los militares de Nueva Zelanda llevan en sus raciones sopa crema de pollo y papas, curry de cordero estilo tailandés y galletitas de chocolate y extracto de levadura.
  • La ración diaria base de los soldados lituanos es de sólo 1.430 calorías e incluye estofado de carne con cebada, galletitas, almendras, jalea de grosellas, bebida de cerezas con vitaminas, chocolate y caldo de pollo en polvo.

El apóstol Pablo, exhortando a Timoteo, compara el servicio a Cristo cómo la de un soldado en un ejército. [4] De la misma manera, Elena de White, usa la figura de un soldado para alentar y motivar a cada seguidor de Cristo en su tarea cristiana: “Sean fieles soldados para anunciar las virtudes de aquél que los ha llamado de las tinieblas a su luz admirable”… “Los siervos de Dios deben ser como milicianos, siempre dispuestos a avanzar tan pronto como su providencia les abra el camino. Cualquier tardanza que haya de su parte da tiempo a Satanás para que obre para derrotarlos”… “El pueblo que guarda sus mandamientos ha de hallarse constantemente listo para servir”.[5]

soldado 3Es decir, cada seguidor de Jesús es un soldado enrolado en su ejército, sirviendo al supremo líder, Jehová de los Ejércitos. Entonces, sus batallones, marcharán según lo que comen. Cómo miliciano en el ejército de Cristo, ¿qué estás comiendo?, ¿estás nutriendo tu organismo para estar listo a cualquier enfrentamiento?, ¿estás recibiendo la energía y nutrición adecuada para “hacer frente a las artimañas del diablo”[6] que constantemente presenta batalla?, porque el “que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual”.

Asimismo, el alimento básico de todo miliciano cristiano es el estudio de Las Escrituras. El mismo libro de Hebreos resalta que “la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos”.[7] El término “poderosa” deriva de la palabra griega “energes”,[8] de la que proviene la palabra castellana “energía”. De esta forma podríamos acertadamente decir que la Palabra de Dios es la energía que necesitamos para seguir avanzando y enfrentando a los escuadrones del mal. Y la verdad es que, no hay tentación o prueba irresistible o totalmente invencible, lo que hay son soldados totalmente débiles y sin energía.soldado 4

Mi apreciado(a) compañero(a) de fe, un ejército avanza de acuerdo a lo que come, y un soldado rinde de acuerdo a la energía que tiene. En base a esta analogía, entre iglesia-ejército y cristiano-soldado, ¿cómo va tu experiencia cristiana?, ¿consumes el alimento adecuado?, ¿las raciones de comida van al nivel de tus exigencias de vida? Por lo tanto, Dios espera un ejército listo y preparado porque “es un hecho lamentable que el progreso de la causa sea obstaculizado por la escasez de obreros preparados… El Señor aceptará a miles para trabajar en su gran campo de cosecha, pero muchos han fracasado en la preparación para la obra. Mas todo el que ha abrazado la causa de Cristo, que se ha ofrecido como soldado en el ejército del Señor, debiera colocarse donde pueda ejercitarse fielmente. La religión ha significado demasiado poco para los profesos seguidores de Cristo; porque no es la voluntad de Dios que nadie permanezca ignorante cuando han sido puestos a su alcance la sabiduría y el conocimiento”.[9] ¿Qué piensas?////////////.

joe firma 2

Desde mi rincón de poder… un poquito antes del retorno de Jesús…

Ubícame en la página web: http://www.poder1844.org, en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844, o en Twitter: https://twitter.com/joesaa (@joesaa)

_______________________________________

[1]http://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2015/02/150129_galeria_soldados_raciones_am

[2]Es un plato especiado, elaborado con carne de caballocebollaspimiento y pimentón, originario de Hungría, aunque se encuentran variantes de este estofado en los países vecinos.

[3]http://www.estadomayor.mx/40916

[4]“Comparte nuestros sufrimientos, como buen soldado de Cristo Jesús. 4 Ningún soldado que quiera agradar a su superior se enreda en cuestiones civiles” (2 Timoteo 2.3–4 NVI)

[5]Elena G. de White, Servicio cristiano, ed. Aldo D. Orrego, Cuarta edición. (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007), 185.

[6]Efesios 6.11 NVI

[7] Hebreos 4.12, NVI

[8]James Swanson, Dictionary of Biblical Languages with Semantic Domains: Greek (New Testament) (Oak Harbor: Logos Research Systems, Inc., 1997).

[9]Elena G. de White, Mensajes para los jóvenes, ed. Aldo D. Orrego, Cuarta edición. (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), 109.

Anuncios

CREO EN LA BIBLIA – 2

“—Mi enseñanza no es mía—replicó Jesús—sino del que me envió. El que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios reconocerá si mi enseñanza proviene de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.” (Juan 7.16–17, NVI)

ta biblia 2Al inicio de esta serie de reflexiones, cuyo objetivo es validar la importancia y trascendencia de La Biblia, se puso en cuestión su status—actual y futuro—. Es inevitable relacionar esta interrogante a la entidad y trascendencia histórica de la figura de Jesucristo, actor central de Las Escrituras. Jesús, al cumplir un papel prioritario y elemental dentro de la obra bíblica, es en sí mismo una prueba a favor o en contra de ella, mejor dicho, “la Biblia es profundamente cristológica, es decir que sus palabras conforman, en última instancia, la Palabra de Cristo. La validez de la una depende de la validez de la otra, y viceversa”,[1] entonces ¿qué crédito podemos dar a esta Palabra, y a las palabras de la Biblia?

La divinidad de Jesús, es la garantía que las palabras de las Escrituras son vida y verdad, porque se relacionan a las palabras de su Creador, la prueba se valoriza con el término “logos” que es “una designación del Señor Jesús empleada por Juan en el preámbulo de su Evangelio, y mencionada en Lucas 1:2. Este término, que aparece constantemente en el NT, y se traduce «palabra, dicho, discurso», se traduce en las diferentes revisiones de RV como «Verbo» en los pasajes a los que se refiere al Señor Jesucristo”,[2] y está en relación directa a: “(1) Su existencia eterna: «En el principio era el Verbo»; «todas las cosas por él fueron hechas» (Jn. 1:1, 3). (2) Su deidad esencial: «El Verbo era Dios.» (3) Su personalidad propia: «El Verbo era con Dios» (Jn. 1:1)”,[3] es decir, como Logos, el Señor Jesús es la sustancia y expresión de la mente de Dios con respecto al hombre; esta verdad, relaciona firmemente a las criaturas con su Creador, por esto, La Biblia, es la presentación simple y finita, de lo infinito e inalcanzable.

Sin embargo, en estos tiempos post-modernos, donde la filosofía griega, encabezado por Platón, ha puesto en duda el significado de “logos”, que “por lo general, se usa para la «razón» y refleja la convicción griega que la divinidad no puede entrar en contacto directo con la materia”,[4] rompiendo la relación “entre significado y significante, y las palabras ahora forman parte sólo de un juego de espejos, sin ninguna posibilidad de significado estable. Junto con la desmitificación del logos desaparece asimismo todo concepto de designiota biblia (diseño), incluso de autoría… Es claro que esta noción entra en conflicto directo con la Biblia”.[5] En palabras simples, si dudamos del origen, entonces dudamos de todo lo que sale de su seno o lo que tiene que ver con él.

Frente a esta duda debemos entender estos dos puntos: “En primer lugar… cualquier intento de disolver el pacto logocéntrico ha de plantearse en términos lógicos. El pensamiento y el discurso no pueden escaparse del influjo del logos, y sólo es posible confrontar a la Palabra desde las reglas de juego de la palabra. En segundo lugar, la verdad de la Palabra es igualmente indemostrable en términos empíricos”.[6] Entonces, o nos prestamos a escuchar la Palabra, o nos quedaremos al margen de su radio de acción. Por eso Cristo dijo esto, de tal forma que haga eco en el túnel del tiempo: “—Mi enseñanza no es mía… sino del que me envió. El que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios reconocerá si mi enseñanza proviene de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta”. Y a eso añadió: “Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida”.[7] (Juan 5.24, NVI)

Creer y aceptar a Jesús cómo un ser real, histórico, divino y en estrecha relación a sus criaturas, es la llave correcta que abre las puertas a la certeza del valor y origen de Las Escrituras, llevándonos por una avenida espaciosa de fe y convicción en el cumplimiento de cada frase que contiene. Creer en Jesús es creer en La Biblia.

0902047Mi apreciado compañero(a) de fe, ¿Quiere decirse que creer en Jesús, es una acto de fe irracional, un salto en la oscuridad, un suicidio mental? No, muy al contrario, Cristo apela a nuestra conciencia moral y desafía nuestra cobardía intelectual. Al abrir la Biblia, notaremos que todas sus intenciones convergen naturalmente en Cristo. Este hecho es de por sí llamativo a la luz de la gran diversidad de autores, géneros literarios, y épocas históricas que la informan. Especialmente los cuatro evangelios, están allí como pilares de la relación tan estrecha entre el logos y los menesteres humanos. Justamente en sus líneas encontramos la cruel muerte de la cruz que da la medida de la ruindad humana, pues su juicio fue una farsa, y realzan la majestad de Cristo, de tal forma que un centurión exclamó: “Verdaderamente este hombre era justo”,[8] y quienes contemplaron sus últimas horas de agonía dijeron: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”.[9] Jesús es Dios, por lo tanto creo en su Palabra./////.

joe  firma 2

 

Desde mi rincón de poder…y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org, en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844, o en Twitter: https://twitter.com/joesaa (@joesaa)

 


[1] Stuart Park, La Biblia: Un Libro Para La Post-Modernidad (Barcelona: Publicaciones Andamio, 1988), 18.

[2] Samuel Vila Ventura, Nuevo diccionario biblico ilustrado (TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1985), 682–683.

[3] Ibid.

[4] Andrew F. Walls, «LOGOS», ed. Everett F. Harrison, Geoffrey W. Bromiley, y Carl F. H. Henry, Diccionario de Teología (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2006), 366.

[5] Ibid.

[6] Ibid, 19.

[7] Juan 5:24 NVI

[8] Lucas 23:47

[9] Mateo 27:54

CREO EN LA BIBLIA -1-

“La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre” (Salmo 119.160, NVI)

leyendo la bibliaLa Biblia es palabra de Dios, autoridad suprema sobre todo consejo y la guía que necesita el mundo para encontrar salida a todos sus problemas. No obstante es el libro que ha recibido más ataques, y los más certeros se han producido en estos tiempos postmodernos, minando su autoridad, su procedencia, su radio de acción y su relevancia, por lo tanto su credibilidad. Sin embargo, creo que este libro no es uno más que llene los estantes de una biblioteca, ni debería ser considerado solamente un catálogo de buenos consejos, porque la suma de sus palabras es la verdad y ésta nos hará transitar por la ruta de la libertad y la certeza de lo que creemos.

Es la verdad, porque cuando abres la Biblia te vas a encontrar con conceptos que hoy nos pueden resultar extraños, hasta cierto punto obsoletos o abstractos, pero el lenguaje bíblico les imbuye de carácter y vitalidad, los arropa con la textura de lo familiar y los encarna en historias de hombres y mujeres muy parecidos a nosotros. El mundo bíblico, tan lejano en el tiempo y tan remoto en su trasfondo cultural, resulta de lo más sorprendentemente inmediato y actual. Esto se debe “a la potencia de su narrativa y a la universalidad de su simbolismo poético”.[1]

Por ejemplo, abre el primer libro de la Biblia, concéntrate en los capítulo del 1 al 3 y te vas a encontrar con un relato que te narra la creación y caída del hombre. Este pasaje forma la base absoluta de la premisa religiosa, y aunque se haya visto sometido a una gran diversidad de asaltos interpretativos a lo largo de los tiempos, sigue estando presente en el gran debate sobre los orígenes que continúa, y nunca con mayor intensidad, en el día de hoy. La razón se encuentra “en lo intemporal de su lenguaje y en su capacidad de generar metáfora y símbolo universal. Lo que hoy es conocido como el Big Bang, Génesis lo atribuye a la Palabra autorizada del Creador. Donde la ciencia detecta diseño en el universo (aunque sólo lo llame 0904011apariencia de diseño), Génesis describe, en lenguaje poético, seis «días» de actividad creadora que ponen de manifiesto una clara intencionalidad objetiva. Donde la ciencia plantea hipótesis de un aleatorio proceso macro-evolutivo que culmina en el homo sapiens, Génesis establece la unicidad originaria del hombre como imagen y semejanza de Dios”.[2]

Hasta ahora hay dos maneras, que se han erigidos por sobre otras, de describir (e interpretar) el fenómeno de otro modo inexplicable de nuestra aparición en el mundo. La primera, firmada por la ciencia, describe el universo desde su legítima perspectiva, empleando sus métodos apropiados y su propia terminología, aunque en sus miles de tesis no hay lugar para aceptar la existencia de un creador. La segunda, respaldada por la Biblia, específicamente el libro de Génesis, “que sin ser un tratado científico no contradice a la ciencia sino que la complementa, va más allá y descubre a través de un lenguaje tan sencillo como sublime el por qué y el para qué del fenómeno humano. Confundir estos dos planos es hacer una mala lectura de Génesis y un flaco favor a la ciencia. Reconocer el valor de Génesis es abrir un campo de visión imprescindible para dotar de sentido a la vida del ser humano”.[3]

Entonces es la verdad, y creo en esto, porque las historias de la Biblia, sus enseñanzas y principios, en un lenguaje único que envuelve, pueden darle a la ciencia el detonador que haga explotar el infranqueable muro del pesimismo y el miedo de no encontrar respuestas a orígenes del hombre, a las dificultades del presente y la seguridad del futuro.

Mi compañero(a) de fe, somos llamados a decirles a todos los hijos del mundo, que cuando la tierra salió de la mano del Creador era santa y hermosa. Además, contémosles que “cada flor, cada arbusto, cada árbol respondía al propósito de su Creador. Todo lo que veían los ojos era hermoso y llenaba la mente de pensamientos relativos al amor de Dios. Todo sonido era música en armonía con la voz de Dios”. Muéstrenles que fue el pecado lo que mancilló la obra perfecta de Dios; que las espinas y los cardos, el pesar y la muerte, son todos resultados de la desobediencia a Dios. Invítenlos a ver cómo la tierra, aunque mancillada por la maldición del pecado, sigue revelando la bondad de Dios. Los campos verdes, los altos árboles, la alegre luz del sol, las nubes, el rocío, la quietud solemne de la noche, la gloria del cielo estrellado y la luna en su belleza, esperarPStodo da testimonio del Creador. No cae una gota de lluvia ni un rayo de sol sobre nuestro mundo desagradecido que no testifique de la paciencia y del amor de Dios”.[4]

Y no olvidemos resaltar que a pesar de ver un mundo desfigurado y los intentos de seres humanos sinceros de restaurarlo, hay un solo camino de salvación, que empieza en el gran amor de Dios, que ha dado a su “Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Este amor ha sido registrado en su Palabra y confirmado en acciones amorosas a través de las edades, cuyos testigos somos tú y yo. ¿Qué piensas?/////.

joe  firma 2

 

Desde mi rincón de poder…y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org, en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844, o en Twitter: https://twitter.com/joesaa (@joesaa)

 


[1] S. Stuart Park, La Biblia: Un libro para la Post-Modernidad (Barcelona: Publicaciones Andamio, 1988), 4.

[2] Ibid, 5.

[3] Ibid, 5.

[4]

Elena G. de White, Consejos para la Iglesia: Un manual de creencias Doctrinales y vida cristiana, ed. Aldo D. Orrego, trans. David P. Gullón, Segunda edición (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007), 240.

 

TODA

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,” (2 Timoteo 3.16, NVI)

ta biblia 3Nuestra era post moderna presenta obstáculos aparentemente infranqueables a Las Escrituras, creándole un futuro inmediato no tan prometedor, por no decir desalentador. Por ejemplo, un “alto porcentaje de hispanos en Estados Unidos cree que la Biblia es divinamente inspirada, pero son muy pocos los hispanos que consideran que las enseñanzas bíblicas son aplicables en la vida diaria o que leen la Biblia diariamente, revela un estudio difundido recientemente por el Grupo Barna”.[1] Entonces, ¿hasta dónde llega la autoridad de la Biblia, si es que todavía la tiene?, ¿cuál es el lugar de la Biblia hoy y cuál será en los próximos años?, ¿será definitivamente defenestrada del dominio público en aras de la post-modernidad?, ¿será reducida al papel de oscuro manual manipulado por los fundamentalistas y fanáticos de la religión?, ¿se limitará su esfera de influencia académica a los cursos de literatura comparada en la universidad?, ¿será capaz de mantener, en el futuro, su status como revelación de Dios?

Para visualizar el futuro de la Biblia cómo palabra de Dios y útil “para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia”, se tiene que armar una plataforma sólida donde se pueda construir un edificio de fe y confianza en La Palabra de Dios a prueba de derrumbes. Todo comienza en la definición sobre la clase de libro que es, la forma correcta de leerlo y ta biblialos fines que se persigue.

Comencemos: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Esto nos hace partir de un hecho clave: La Palabra de Dios[2] se presenta como un solo libro. “Sorprende este dato ya que la Biblia—del griego ta biblia, los libros—está compuesta por 66 libros canónicos (aunque algunas ediciones incluyen otros libros, procedentes de la época helenística, llamados Apócrifos o Deutero-canónicos) y es obra de muy diversos autores pertenecientes a distintas épocas de la historia. En efecto, la compilación de la Biblia abarca un período de más de mil años e incluye una gran variedad de géneros literarios en su producción. El Antiguo Testamento, escrito mayormente en hebreo, traza la historia del pueblo judío mediante crónica, ley, precepto, poesía, proverbio y profecía, mientras que el Nuevo Testamento, escrito en griego, añade evangelio, parábola, epístola y apocalipsis, al vasto elenco de estilos, géneros y estructuras que conforman la Biblia”.[3]

Al aceptar la unidad de La Biblia, hay algunas implicaciones que debemos considerar. En primer lugar, la unidad de un libro implica la existencia de un principio y un fin. Leer las Escrituras confirma este hecho: La historia bíblica “parte de los orígenes del universo y la formación del hombre en Génesis, y concluye con la reintegración de la creación dañada por el egoísmo del hombre, en Apocalipsis. Desde esta perspectiva, el espacio y el tiempo, no menos que la materia, están supeditados a un concepto de diseño, y la historia del hombre en el mundo obedece, no al accidente o al azar, sino a un designio, un proyecto de colaboración con Dios en la mayordomía de los recursos naturales de la creación”.[4]

ta biblia 2Una segunda implicación, es “la presencia de un hilo conductor, un principio integrador que permita una lectura coherente de la Biblia, no en detrimento de su variedad literaria, sino gracias, precisamente, a la multiplicidad de las partes que la conforman. Se trata de un principio hermenéutico unificador: lo encontramos en la persona de Jesucristo, prefigurada en el Antiguo Testamento y manifestada en el Nuevo, presente en la creación y protagonista de la redención, Hijo del hombre en el tiempo e Hijo de Dios desde la eternidad”.[5]

Mi amigo (a), la Biblia es un libro muy especial y único en su clase, porque es un libro de varios libros, es decir todos apuntan a una unidad de pensamiento, de planificación y objetivos claros, medibles y alcanzables. Y por sobre todo, aunque suene paradójico, resaltan una mano invisible y poderosa que la ideó, la inspiró, la protege y la resguardará por siempre. Entonces es un libro, pero un libro sagrado, inigualable, salvífico, infalsificable y eterno, porque “la hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre”.[6]/////.

joe  firma 2

 

Desde mi rincón de poder…y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en la página web: www.poder1844.org, en el Facebook: http://www.facebook.com/poder1844, o en Twitter: https://twitter.com/joesaa (@joesaa)

 


[1] http://www.vivacolorado.com/ci_22583180/hispanos-creen-la-biblia-pero-no-la-leen?source=most_viewed

[2] Los términos: “Palabra de Dios, Sagradas Escrituras, Las Escrituras, El libro Sagrado”, serán utilizados cómo sinónimos de “La Biblia”.

[3] S. Stuart Park, La Biblia: Un Libro Para La Post-Modernidad (Barcelona: Publicaciones Andamio, 1988), 2-3. 

[4] Ibid, 3.

[5] Ibid.

[6] Isaías 40.8, NVI

REAVIVADOS POR LA PALABRA: “ES MUY CORTANTE”

“Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12 NVI)

En las anteriores meditaciones, resaltamos dos características de la Palabra de Dios, está viva y es poderosa. La Biblia no es un “fajo” de hojas escritas con letritas negras, ni un compendio de prohibiciones, las personas que la perciban así están totalmente desorientadas y se pierden de las bendiciones que conlleva leerla y estudiarla, porque la Palabra de Dios está viva, hay un poder transformador que se mueve entre sus páginas, y es la energía que necesita el ser humano para fortalecerse y poder enfrentar todas las pruebas que presenta este mundo de pecado. Sin embargo hay una tercera característica que no podemos dejar de mencionar.

“Es cortante…”, aunque la mejor traducción sería “es muy filudo”, porque viene de la palabra griega “tomoteros”, cuyo significado es de un objeto que tiene tanto filo que puede cortar de un solo golpe, como pasar un cuchillo filudo sobre una gelatina. Todo esto, trae la firme idea que la Palabra de Dios perfecciona, pule y corta. Nadie que se encuentre con la Palabra de Dios puede quedar igual, las imperfecciones, los vicios, las tendencias pecaminosas y los pecados acariciados pueden ser cortados de un solo tajo.

Seguramente, hemos escuchado las siguientes afirmaciones: “yo soy así… me tienen que entender” o “no voy a cambiar, así como soy me tienen que aguantar”, no obstante la persona que hace esas afirmaciones no ha entendido o todavía no se ha encontrado con la filuda espada de dos filos, porque nadie queda igual al encontrarse con el poder perfeccionador de la Biblia.

¿Qué vicio no puedes abandonar?, ¿qué tendencia no puedes vencer?, ¿qué pecado no consigues dejar?, ¿qué aspecto de tu carácter no puedes cambiar?, ¡Quizás sea momento de encontrarte con las Sagradas Escrituras! El poder de Dios, a través de las enseñanzas de la Biblia, puede cortar cualquier cadena que te ate al mal. Elena de White decía: “La Biblia entera es una revelación de la gloria de Dios en Cristo. Aceptada, creída y obedecida, constituye el gran instrumento para la transformación del carácter. Es el gran estímulo, la fuerza que constriñe, que vivifica las facultades físicas, mentales y espirituales y encauza debidamente la vida”.[1]

Mi amigo (a), no podemos seguir con “tumores” de pecados pegados al cuerpo, es necesario algunos cortes, algunos van a doler, otros van a sangrar, pero el final es vida plena y buena salud. La Biblia es el instrumento de corte que necesitamos, nada es tan fuerte que no pueda cortar, ni nada es tan profundo que no pueda “operar”. Toma una Biblia, léela, encuentra el poder liberador de Dios, hoy puedes comenzar con Génesis 9. Si ya estás leyendo la Biblia, verifica que todos tus sentidos están en sintonía con el cielo y que pretendes encontrar sanidad en la presencia de Dios. ¿Dónde se hará el corte de sanidad?, Dios lo sabe, tú lo sabes, en oración marca con el Cirujano Celestial el día y la hora de la cirugía sanadora… ¡Bendiciones!

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en mi página web: www.poder1844.org


[1] Mente, carácter y personalidad, Tomo 1, capítulo 11.

REAVIVADOS POR LA PALABRA: “ES ENERGÍA”

“Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12 NVI)

No son pocas las personas  que piensan que leer la Biblia y estudiarla es una pérdida de tiempo, difícil de comprender o en todo caso piensan que es solamente un libro de prohibiciones. Ideas muy lejanas de la realidad. Ellas no se han encontrado con la belleza de la Palabra de Dios, no han probado la dulzura de sus promesas, ni han experimentado las bendiciones de sus enseñanzas. En el libro de Hebreos, encontramos un verso de oro, que resalta el poder de la Palabra de Dios y las bendiciones abundantes que experimentan aquellos que se atreven a leerla.

El verso dice: “Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón”. “Ciertamente”, expresa verdad y da énfasis al texto. Es la seguridad que todo lo que será expuesto lleva la bendición de lo alto. Y “ciertamente”, en los siguientes días, me gustaría resaltar las bendiciones al alcance del ser humano que le da un tiempo al estudio de la Biblia. No existe persona alguna que quede igual después de encontrarse con la Palabra de Dios. La meditación anterior resaltamos la primera bendición al alcance del ser humano: “está viva”; pero la bendición que estudiaremos hoy es también una necesidad que el hijo de Dios debería satisfacer.

“Es poderosa”. La versión Reina Valera 1960,  traduce esta la palabra cómo “eficaz”. Lo cierto es que esta palabra viene del griego “energes”, de la cual deriva una palabra castellana: “energía”. Esta palabra griega puede ser traducida cómo “eficaz, eficiente, activa[1] o poderosa”, pero literalmente su traducción podría ser: “energía”. Quiere decir que la Palabra de Dios es energía, es vitalidad, es fuerza. Y es la energía que cada cristiano debería tener para enfrentar con éxito las tentaciones de cada día, los continuos problemas y las artimañas pesadas del enemigo.

Para explicar mejor la idea anterior esta ilustración es oportuna: ¿Seguramente alguna vez haz ingerido una bebida rehidratante? Existen en el mercado en varias marcas, aunque su composición es muy parecida. Estas bebidas son conocidas también como isotónicas o deportivas. Se llama bebidas rehidratantes a las que poseen una gran capacidad de rehidratación, a través de sales minerales (electrolitos) que contienen. Incluyen en su composición bajas dosis de sodio, normalmente en forma de cloruro de sodio o bicarbonato sódico, azúcar o glucosa y, habitualmente, potasio y otros minerales. Estos componentes ayudan a la absorción del agua, que es vital para el buen funcionamiento del cuerpo humano y del ser vivo. Son muy eficaces cuando el deporte es intenso y se suda mucho. Es decir, cuando una persona trabaja intensamente o sus actividades diarias requieren mucho esfuerzo y pérdida de energía, necesita de una bebida rehidratante para poder recuperar la  energía perdida.  De la misma forma, cada hijo de Dios, expuesto a las tentaciones agobiantes, a la lucha espiritual intensa y los constantes ataques diabólicos, necesita su rehidratante espiritual, la Palabra de Dios, para poder recuperar  la energía y la fuerza perdida en las batallas cotidianas y poder continuar en la lucha.

Reiteradas veces se escucha esta frase: “no pude… la carne es débil”, y es la verdad, la carne es débil, es decir, nuestra fuerza  de voluntad y dominio propio, son demasiados débiles para hacer frente a un enemigo que parece no cansarse en su afán de vernos derrotados y rendidos; sin embargo, si la carne es débil, tenemos un rehidratante poderoso, que es capaz de renovar nuestras energías y llevarnos de victoria en victoria con fuerzas nuevas.

Mi amigo (a), nunca salgas de casa a enfrentar a las tentaciones o pelear las batallas espirituales sin haber tomado tu “rehidratante” espiritual, la Palabra de Dios; además, si ya estás en la lucha, y estás débil o ya estas a punto de rendirte, o quizás ya caíste, toma la Biblia, léela, escucha la voz de Dios y claramente repetirás como Pablo: “todo lo puedo en Cristo que me da la fuerza”,[2] ese momento la lucha habrá comenzado de nuevo y ese marcador en contra tuya habrá quedado en cero… ¡No dejes de tomar la energía de la Palabra de Dios!…

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en mi página web: www.poder1844.org


[1] James Swanson, Diccionario de Idiomas Bı́blicos: Griego (Nuevo Testamento), Edición electrónica. (Bellingham, WA: Logos Research Systems, Inc., 1997), GGK1921.

[2] Filipenses 4:13

REAVIVADOS POR LA PALABRA: “ESTÁ VIVA”

“Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12 NVI)

No son pocas las personas  que piensan que leer la Biblia y estudiarla es una pérdida de tiempo, difícil de comprender o en todo caso piensan que es solamente un libro de prohibiciones. Ideas muy lejanas de la realidad. Ellas no se han encontrado con la belleza de la Palabra de Dios, no han probado la dulzura de sus promesas, ni han experimentado las bendiciones de sus enseñanzas. En el libro de Hebreos, encontramos un verso de oro, que resalta el poder de la Palabra de Dios y las bendiciones abundantes que experimentan aquellos que se atreven a leerla.

El verso dice: “Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón”. “Ciertamente”, expresa verdad y da énfasis al texto. Es la seguridad que todo lo que será expuesto lleva la bendición de lo alto. Y “ciertamente”, en los siguientes días, me gustaría resaltar las bendiciones que están al alcance del ser humano que le da un tiempo al estudio de la Biblia. No existe persona alguna que quede igual después de encontrarse con la Palabra de Dios.

“Es viva”, encierra la primera bendición que recibe aquel que estudia la Biblia. Esta palabra proviene del griego ζάω (sao), que determina una acción presente que no tiene final y puede ser traducida como: “está viva”, “estar vivo”, “revivir”.[1] Esta palabra resalta el dinamismo de la Palabra de Dios, la vida que posee, el poder que se mueve entre sus hojas cuando te atreves a leerla. Definitivamente la Biblia está viva, y por lo tanto da vida, transforma, y se muestra soberana en las debilidades humanas. Quizás pueda aclarar este punto a través de una experiencia. Hace algunos años atrás, estaba realizando un ciclo de conferencias en cierto distrito de Lima, la capital del Perú. El local estaba lleno y en la primera noche, a media predicación entró un borracho, que no fue retirado del lugar porque se acomodó en un rincón y se quedó dormido. A la siguiente noche regresó se fue al mismo rincón y se durmió nuevamente. Eso pasó las siguientes noches, el borracho llegaba y se dormía. Después de cuatro noches, el mismo borracho llegó pero ya no estaba sucio, sino presentable y algo lúcido. Esa noche solo durmió algunos instantes y el resto de la noche se pasó mirando a cualquier lado. La última noche del ciclo este hombre llegó con una señora y dos niños, y cuando hice el llamado final, este señor se puso de pie y fue al frente. Al final, cuando tratamos de desanimarlo, porque considerábamos que no estaba listo, él nos demostró que estaba más preparado que otros candidatos. Este hombre fue bautizado, su rostro de agonía se transformó en uno lleno de vida y esperanza. Cuando me disponía a retirarme del local de conferencias, después del bautismo, una señora me alcanzó, era la señora que acompañaba a este hombre y me hizo la siguiente pregunta: “¿qué le hicieron a mi esposo?, este era un borracho sin esperanza, abusivo y cruel, muchas semanas nos dejaba sin alimento y dinero. Mis hijos le tenían terror. Yo ya estaba punto de escapar de casa con mis hijos… De repente una tarde llega, con ropa nueva para mí y los chicos, me da dinero, me pide perdón y me invita a un local a escuchar un mensaje… ¿qué le hicieron a mi esposo?

Te pregunto, ¿qué le hicieron a ese hombre?, por lo menos yo no le hice nada, ni tratamientos, ni terapias, ni nada. Pero tengo una respuesta certera: “la Palabra de Dios está viva”, el poder vivo y transformador llegó a la vida de ese borracho. Y ese mismo poder vivo ha cambiado la vida de millones de personas en el mundo, de mi vida y quizás hoy puede cambiar la tuya. ¿Por qué no le das una oportunidad?, ¡nada queda igual frente a ella!

Este martes que pasó, millones de cristianos en el mundo nos hemos comprometido a leer un capítulo de la Biblia diariamente, hoy leímos Génesis capítulo 4. No es un ritual, ni mucho menos un amuleto, sino la confianza de que la Palabra viva, va a restaurar nuestra vida muerta y estéril. ¡Atrévete a unirte a este grupo que desea reavivarse en la Palabra… comienza con un capítulo, quizás luego sean dos… y de repente un día no quieras despegarte de su presencia.

Pr. Joe Saavedra

Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…

Ubícame en mi página web: www.poder1844.org


[1] Pedro Ortiz, V., S.J., Concordancia Manual y Diccionario Griego-Español del Nuevo Testamento (Miami: Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).